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viernes, 21 de febrero de 2020

INICIO DEL AÑO ESCOLAR

Compras de última hora, padres despiertos hasta tarde y niños sin ganas de ponerse el uniforme en la mañana, son algunos síntomas que pueden afectar la convivencia familiar.
Para algunos niños, volver al colegio después de casi tres meses de vacaciones es una rutina más a la que se adaptan fácilmente, casi sin ningún problema. Sin embargo, para otros la vuelta a clases se transforma en una tortura.
La idea es que los padres trasmitan a sus hijos que la vuelta a clases implica aprender en forma entretenida,  compartir, jugar con los compañeros, sentirse acompañado, es decir darle un sentido.
Recomendaciones:
– Carácter positivo:
Los padres tienen que tratar de no darle un carácter negativo al inicio del año, sino que hablar con ellos y hacerles saber que esto es parte de la vida habitual de una familia, y así como los adultos tienen que volver a trabajar, los más chicos deben volver a clases.
Es esencial que los padres tengan presente que el principal formador de los niños es la familia, por lo tanto que sientan agrado por los estudios depende gran parte de ellos.
La actitud positiva que tengan los padres frente al ingreso a clases es fundamental, esto deben mostrarlo no solo en ese ámbito, si no también en el de sus propios trabajos. Los niños y adolescentes absorben de nosotros la mirada frente a la vida, situaciones de cambio, etc. Si ellos también están ansiosos por los gastos, vuelta al trabajo, transmitirán esto a sus hijos.  
 
 Los  adultos debiéramos tener presente que  nuestra forma de relacionarnos, nuestra  conducta y actitud hacia el entorno constituye un acto de aprendizaje cotidiano, un  modelo  que nuestros hijos replican a su vez en las relaciones familiares, de amistad y en el colegio;  para educar  siempre es fundamental  observarnos en nuestro roles de padre y madre, de educadores para la vida,  más vale una acción honesta y coherente que mil palabras».
– Restablecer los horarios:
Para evitar que el regreso de vacaciones sea percibido por parte del niño como un cambio brusco de rutina, con una imposición violenta de acostarse temprano, es aconsejable  prepararlos gradualmente, ir por día adelantando  el horario de dormir hasta llegar a lo adecuado,  8:30pm- 9:00pm  como máximo,  de tal manera que  lograrán progresivamente adaptarse  a las levantadas temprano. Lo mismo debiera aplicarse con las restricciones a los juegos, al computador y la televisión. 
Restablecer los horarios de las comidas es también fundamental, un desayuno equilibrado  en lo posible tranquilo, con tiempo destinado a ello, sentado en una mesa  compartiendo con la familia, permite iniciar una jornada escolar con energía y entusiasmo. La colación de media mañana debiera ser saludable, atractiva y liviana, una fruta, un sándwich colorido y nutritivo o similar.
En general, lo más problemático es levantarse temprano, y en ese sentido es importante volver a la rutina por lo menos una semana antes. No es necesario que se levanten a las 7 de la mañana como si fueran a ir al colegio, pero sí que se empiecen a acostar más temprano y que el propio cuerpo del niño vaya regulando sus horas de sueño.
– Rayado de cancha:
Hay reglas y exigencias que un niño tiene que aceptar más allá de sus ganas. Una complicación actual de los padres es tratar de negociarlo todo, y esto no tiene que ser así.
Esto no quiere decir ser autoritario, sino hablar con los niños y dejarles muy claro que habrá hábitos y horarios para ver televisión, para estar en el computador y para estudiar. Y plantearles cuáles serán las exigencias y los límites para el año y cuáles son las cosas que necesariamente tienen que hacer todos los días, como ordenar su mochila y hacer sus tareas. El crear hábitos, que es tan importante, no es algo que esté dentro de las decisiones del niño, sino que es una responsabilidad que les compete completamente a los padres.
Todo esto es importante dialogarlo, de manera que el niño sepa que todas las libertades y los beneficios veraniegos son transitorios, que se trata de un período del año y que la vuelta a la normalidad implica adecuarse a la rutina de la casa.  A todos, niños y adultos, nos gustaría vivir constantemente en vacaciones. Pero la vida no es así, y por eso es importante irlo hablando con los niños de antemano.
Los padres y madres podemos ser también amigos y compañeros de juegos y aventuras de nuestros hijos, pero ante todo somos padre y madre que tenemos la misión de amar, proteger y educar a nuestros hijos; educar en la libertad al mismo tiempo que orientar y  preparar progresivamente  en lo que significa ser seres sociales, personas, que tienen derechos como también responsabilidades de acuerdo a su edad.
Muchas veces para los niños (especialmente los más pequeños) puede ser entretenido volver a clases, y en realidad los que se ven más agobiados son los padres, con la compra de los uniformes, los pagos, etc. La mayoría de la gente tiene buenos recuerdos de la compra de los útiles y luego marcarlos o elegir sus lápices. Y ése puede ser un bonito espacio para los niños con sus papás, donde los niños pueden prepararse e ir manifestando sus dudas o temores.
– Mi primer día:
Un caso especial son los niños que van a entrar por primera vez al colegio, donde el entusiasmo y el temor son otros. Las expectativas están mucho más teñidas de fantasías que de realidad, y en ese caso el camino es hablar mucho con el niño, acompañarlo y ayudarlo a entender. Es normal que necesite cierto proceso adaptativo que puede implicar ansiedad y angustia, y por eso hay que tolerarlo y contenerlo. Es importante llevarlos unos días antes y hacer el mismo recorrido que se hará con ellos, ojalá entrar al colegio para que se familiarice con el lugar y así poder disminuir los niveles de ansiedad.
Es importante destacar que la reacción  de ansiedad y temor de los padres ante el devenir de una conducta no esperable del hijo puede afectar al niño, somos los adultos los que a veces transmitimos la  inseguridad y el temor;  todo proceso nuevo y desconocido  es un desafío para cualquier persona especialmente para un niño que recién se asoma a un orden social distinto, el cual debe explorar gradualmente hasta sentirse familiarizado, seguro y protegido. El colegio será su segundo hogar.
– Chequeo Médico:
Es necesario realizar un chequeo médico a nuestros hijos para que no tengan problemas al comenzar el año. Y si nuestros hijos han tenido algún tipo de tratamiento médico, generalmente se retoman a principios de año y por eso es muy importante este control.
Es aconsejable un control de rutina anual  con el pediatra  para un chequeo  médico, quién  lo evaluará globalmente y definirá si requiere consultas con otros especialistas, oftalmólogos, otorrinos, neurólogos, psicólogos u otros.  En ocasiones alguna alteración que no ha sido detectada previamente la cual es corregible en forma simple y rápida,  puede constituir un factor que altera el aprendizaje o forma de relacionarse con su entorno, por ejemplo el uso de lentes ópticos.
La finalidad de estas  indicaciones es preparar a nuestros hijos  para que el año escolar constituya una fuente de aprendizaje de vida, explorando el mundo a través de nuevos conocimientos como también de la maravillosa  experiencia de ir construyendo lazos afectivos con sus compañeros y profesores.

Licda. Yoliani Rojas

martes, 19 de noviembre de 2019

DISCALCULIA

El término discalculia se refiere a la dificultad en el aprendizaje de las matemáticas. Se trata de una discapacidad que es considerada una variación de la dislexia. Quien padece discalculia, por lo general, tiene un cociente intelectual normal o superior, pero manifiesta problemas con las matemáticas, señales y direcciones.

La discalculia se caracteriza por la presencia de dificultades:

  1. Amnésicas.
  2. Distancia y Tamaño.
  3. Esquema corporal
  4. Figura y longitud.
  5. Orientación espacial.
  6. Perceptivo-Visuales.
Con frecuencia, se utilizan los términos discalculia y acalculia como sinónimos, pero algunos investigadores en la materia se refieren a la acalculia como un trastorno del cálculo originado por una lesión cerebral en la adultez, a diferencia de la discalculia, que se debe a un deficiente aprendizaje en las matemáticas.

Sintomatología
  1. Dificultades frecuentes con los números, confusión de los signos +, -, / y, etcétera.
  2. Problemas con tablas de itinerarios, cálculo mental, señas y direcciones.
  3. Buena Capacidad en materias como ciencias y geometría, hasta que se requiere el uso de las matemáticas.
  4. Dificultad con los conceptos abstractos del tiempo y dirección.
  5. Incapacidad para realizar planificación financiera o presupuestos.
  6. Problemas para comprender y recordar conceptos, reglas, fórmulas y secuencias matemáticas.
  7. Dificultad para llevar la puntuación durante los juegos.
  8. Errores en las operaciones aritméticas.
  9. Razonamiento erróneo en la solución de problemas matemáticos.
  10. Dificultades para la realización de cálculo mental.
  11. Confusiones entre números por su forma (el 6 por el 9) o sonido semejante, (el seis por el siete).
  12. Inversiones numéricas (69 por 96 o 107 por 701).
  13. Errores en la seriación numérica, como la repetición de números.
Causas
  • La discalculia, al igual que la dislexia, puede ser causada por un déficit de percepción visual o problemas en cuanto a la orientación.
  • Predisposición genética.
  • Distintas anormalidades neurológicas, como asfixia perinatal.
  • Variables ambientales en la escuela.
  • También puede deberse porque existen otras funciones comprometidas como es el caso del trastorno por déficit de atención (TDA), en el cual hay deficiencias en el procesamiento lingüístico, la memoria de trabajo verbal o visoespacial y la función ejecutiva. 

Consecuencias
  • Deterioro de la autoestima del menor al tener un desempeño escolar deficiente.
  • Abandono escolar.
  • Discriminación de los pares.
Recomendaciones
  1. Lo más importante es el amor, la comprensión, la paciencia y tratar al niño con discalculia igual que cualquier otro.
  2. Dar ejemplos e intentar relacionar los problemas matemáticos a situaciones de la vida real.
  3. Darles tiempo suficiente a los niños para resolver problemas y operaciones matemáticas, dándoles estrategias cognitivas que les faciliten el cálculo mental y el razonamiento visual.
  4. Especialmente se aconseja a los maestros adaptar los aprendizajes a las capacidades del alumno tomando en consideración sus canales de percepción de la información.
  5. Proporcionar hojas de trabajo que no tengan amontonamiento visual.
  6. Que el menor lea problemas en voz alta para percatarse si comprendió bien lo que se le pide.
  7. Usar música o ritmos para ayudar al niño a la memorización.
En lo que refiere el tratamiento para un menor con discalculia, éste debe ser personal y de preferencia con un terapeuta calificado en la materia.  Sin embargo, tanto los maestros como los padres pueden ayudar de manera significativa a que el niño supere el problemas a través de ejercicios atractivos que predispongan al razonamiento, siempre de acuerdo al grado de afectación con las finalidad es que adquiera la destreza en el empleo de relaciones cuantitativas.

martes, 18 de junio de 2019

DEPRESIÓN INFANTIL

DEPRESIÓN INFANTIL

La depresión ya ha dejado de ser una enfermedad solo de adultos.Actualmente cada vez más hay niños diagnosticados con trastornos depresivos. ¿A qué signos y síntomas debemos estar alerta los padres para actuar precozmente?

La depresión infantil se define como un desorden caracterizado por una alteración en el estado de ánimo acompañado de un comportamiento notorio a nivel escolar, en el hogar y en entorno del niño.  Respecto de su prevalencia, la Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que un 3% de la población infantil sufre depresión.


Síntomas: Según la Clasificación Internacional De Enfermedades, el diagnóstico de depresión infantil incluye los siguientes criterios:

El comienzo de la depresión puede ser súbito o gradual y diagnosticar la enfermedad puede ser difícil debido a que puede estar presente al mismo tiempo que otros trastornos, como la ansiedad o el trastorno por déficit de atención con hiperactividad.
A pesar de que un niño puede presentar uno o más síntomas de depresión, generalmente se considera un trastorno depresivo si se observan 4 o más síntomas por un largo período de tiempo.
  • La duración del episodio depresivo debe ser, como mínimo, de dos semanas, y no relacionarse con el consumo de ninguna sustancia.
  • Humor depresivo: los niños y adolescentes pueden presentar un estado de ánimo deprimido o irritable.  Además, los más pequeños no son capaces de describir cómo se sienten, y suelen quejarse de molestias físicas imprecisas y mostrar una expresión facial triste o una escasa comunicación verbal.  También pueden tener un ánimo irritable, el cual manifiesta una conducta agresiva o acciones que demuestran agresividad.
Niña con depresión infantil
Ten presente que muchos de los síntomas descritos son características de otros tipos de problemas o trastornos. Si algunos de estos síntomas están presentes o tienes dudas, consulta al profesional.
  • Estado de ánimo irritable o depresivo
  • Pérdida de interés o placer
  • Aislamiento social
  • Agitación
  • Problemas de conducta/disciplina
  • Autoestima baja
  • Sentimientos de que no vale nada
  • Sentimientos de desesperación
  • Dificultad al concentrarse
  • Llanto frecuente
  • Quejas físicas
  • Subida o bajada de peso
  • Crecimiento y peso no apropiados
  • Cambio en apetito
  • Trastornos en el sueño
  • Cansancio
  • Conducta dirigida a lastimarse a sí mismo
  • Hablar acerca del suicidio o intentarlo.

Tratamiento de la depresión infantil

El tratamiento de la depresión infantil ante todo debe ser individualizado, adaptado a cada caso en particular y a la fase del desarrollo que se encuentra el niño, en base a: su funcionamiento cognitivo, su maduración social y su capacidad de mantener la atención.
Debe además involucrar de una manera activa a los padres, y realizar intervenciones hacia el entorno del niño (familiar, social y escolar). El tratamiento se divide en tratamiento de fase aguda y fase de mantenimiento. El tratamiento en Fase Aguda, incluye: Psicológico, Farmacológico y Combinado.

Las Terapias Psicológicas

  • Cognitivo-Conductual: se basa en la premisa de que el paciente deprimido tiene una visión distorsionada de sí mismo, del mundo y del futuro. Tales distorsiones contribuyen a su depresión y pueden identificarse y tratarse con esta técnica.
  • Conductual: se basa en la aplicación de técnicas de modificación conductual, manejo adecuado de situaciones, etc.
  • Psicodinámica.
  • Interpersonal
  • Familiar.
  • Grupal y de Apoyo.

El Tratamiento Farmacológico

Se basa en el uso de drogas como:
  • Antidepresivos Tricíclicos, para lo cual se requiere un EEG basal, y mediciones de tensión arterial, frecuencia cardíaca y peso.
  • Los Inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina ISRS, son en la actualidad los más utilizados, por su eficacia, aparente bajo perfil de efectos colaterales, baja letalidad por sobredosis y fácil administración una vez al día.
  • El Tratamiento Combinado, que incluye fármacos y terapias psicológicas, ha demostrado ser lo más adecuado en la actualidad.
Así mismo, el Tratamiento en Fase de Mantenimiento va a depender del estado clínico del paciente, su funcionamiento intelectual, su sistema de apoyo, la presencia o no de estresores ambientales y su respuesta al tratamiento.
A modo de conclusión, en la actualidad la existencia de la depresión infantil es un hecho comúnmente aceptado por la comunidad científica especializada, por lo que ha cobrado gran importancia su estudio y tratamiento. Algunos han llegado a denominar a la depresión como la enfermedad del siglo XXI.
Este artículo es meramente informativo, en @psicoyoliani no tenemos facultad para hacer un diagnóstico ni recomendar un tratamiento por este medio. Te invitamos a acudir a un(a) psicólogo(a) para que trate tu caso en particular.  Deja tus comentarios o experiencias para compartir con otros que quizás pasen por circunstancias parecidas.

jueves, 13 de junio de 2019

TRASTORNOS DEL ESPECTRO AUTISTA

Para poder avanzar hacia una cultura escolar más inclusiva, que responda a la diversidad de necesidades educativas de todos y todas sus estudiantes, incluidos los que presentan discapacidad, se precisa, además de potenciar condiciones que favorecen los procesos educativos en la escuela común, identificar las barreras que existen en el propio sistema educativo para el aprendizaje y participación de todos y todas.

¿Qué son los trastornos del espectro autista?

El autismo fue descrito en 1943 por el Dr. Leo kanner, quien aplicó este término a un grupo de niños/as ensimismados y con severos problemas de índole social, de comportamiento y de comunicación, sin embargo, recién en 1980 fue considerado por primera vez como entidad nosológica independiente, con el nombre de Autismo Infantil.  Posteriormente, en 1987, se lo deja de denominar autismo infantil para nombrarlo como hoy día se conoce: Trastorno Autista.  Con este cambio de nombre se trata de eliminar la idea de que el autismo es una alteración exclusiva de la infancia y se encuadra en un nuevo grupo de trastornos de inicio infantil: los Trastornos Generalizados del Desarrollo.

Este tipo de trastornos (Trastorno Autista, Trastorno de Asperger, Síndrome de Rett, Trastorno Desintegrativo y Trastorno del Desarrollo no Especificado) se inician antes de los 3 años y afectan varias áreas del desarrollo, especialmente las relativas a las habilidades para la interacción social, las habilidades comunicativas y lingüísticas y las habilidades para el juego y el desarrollo de actividades e intereses y se presenta con un amplio espectro de gravedad.

Los primeros síntomas suelen ser pocos claros y es frecuente que provoquen, en los padres y familiares, sentimientos de intranquilidad y temor más que una actitud eficaz de búsqueda de ayuda profesional.

Es importante distinguir el autismo del déficit intelectual.  Hoy día existe acuerdo en cuanto a considerar que el déficit intelectual es una característica que no tiene por qué formar parte del diagnostico de los trastornos generalizados del desarrollo, siendo importante que, cuando esté presente, se diagnostique por separado.

EL AUTISMO EN UN SENTIDO ESTRICTO ES SÓLO UN CONJUNTO DE SÍNTOMAS QUE SE DEFINE POR LA CONDUCTA. NO ES UNA ENFERMEDAD.  PUEDE ESTAR ASOCIADO A MUY DIVERSOS TRASTORNOS NEUROBIOLÓGICOS Y A NIVELES INTELECTUALES MUY VARIADOS.

¿Qué indicadores nos permiten detectar la presencia de trastornos del Espectro Autista?

La importancia de la detección e intervención temprana de los niños o niñas con alteraciones del desarrollo, que se enmarcan dentro de un cuadro de espectro autista, es fundamental para alentar un pronóstico positivo de su evolución.  Para que esto ocurra es fundamental que padres, educadores y profesionales del área de salud, como pediatras y enfermeras, estén interiorizados sobre las señales que indiquen alguna alteración del desarrollo normal del niño o niña y lo refieran, lo más pronto posible a profesionales especializados en el área.

Las señales a las que se debe prestar atención, tienen relación con dificultades del niño en la adquisición de conductas o habilidades relacionadas con la socialización, la comunicación y desarrollo del lenguaje, de la flexibilidad mental, además del desarrollo de la cognición y motricidad.

En el período de 18 a 36 meses


  1. No se interesa por otros niños.
  2. No hace uso del juego simulado.
  3. Presenta juego poco imaginativo, repetitivo o rituales de ordenar en fila, de interesarse sólo por un juguete concreto.
  4. No utiliza el dedo índice para señalar.
  5. No trae objetos con la intención de mostrarlos.
  6. Da sensación de no querer compartir actividades.
  7. Tiende a no mirar a los ojos y cuando mira, su mirada tiende a ser corta y de reojo.
  8. En ocasiones parece sordo, aunque otras puede parecer especialmente sensible a ciertos sonidos.
  9. Presenta movimientos raros, como balanceo, poner los dedos en posiciones extrañas.

de 3 a 5 años


  1. Baja respuesta a las llamadas de los padres o adultos o a otros reclamos, aunque hay evidencia de que no hay sordera.
  2. Dificultades para establecer o mantener relaciones en las que se exija atención o acción conjunta.
  3. Escasa atención a lo que hacen otras personas, en general.
  4. Retraso en la aparición de lenguaje que no es sustituido por otro modo alternativo de comunicación.
  5. Dificultades para entender mensajes a través del habla.
  6. Inquietud más o menos acusada que se traduce en correteos o deambulaciones sin sentido que dificultan centrar la atención.
  7. Dificultades para soportar cambios dentro de la vida cotidiana.
  8. Alteraciones sensoriales reflejadas en la escasa tolerancia a determinados sonidos, olores, sabores y afectan a hábitos de la vida como alimentación y el vestido.
a partir de los 5 años

comprobar si los síntomas anteriormente descritos están presentes o lo han estado.  Para aquellos casos del espectro autista más leves habría que comprobar a partir de esta edad lo siguiente:

  1. Dificultades para compartir intereses o juegos con otros niños.
  2. Tendencia a la soledad, en recreos o situaciones similares o a abandonar rápidamente los juegos de otros niños por falta de habilidad para comprensión de su papel dentro del juego.
  3. Juegos o actividades que, aún siendo propias de su edad, llaman la atención, por ser muy persistentes, incluso obsesivas.
Hoy en día existe unanimidad en la conveniencia de alcanzar un diagnóstico tan precoz como sea posible para permitir abordajes terapéuticos en las mejores condiciones.  El gran problema de la prolongación de la conducta autista, que impide relacionarse, es su gran poder patógeno, ya que infiltra y limita todas las experiencias que permiten las adquisiciones (comunicacionales, motrices, cognitivas y afectivas) propias del desarrollo.

puedes consultarnos a nuestra cuenta de instagram @psicoyoliani 

lunes, 20 de mayo de 2019

SUPERAR UNA RUPTURA: EL DUELO EMOCIONAL

SUPERAR UNA RUPTURA: EL DUELO EMOCIONAL


Una separación o ruptura de pareja es un acontecimiento muy estresante y complejo a nivel emocional.  Se experimenta como "pérdida", pérdida de un proyecto en común y de muchas ilusiones personales.  

No es fácil superar una ruptura, pero es muy importante saber que está y otras pérdidas emocionales pueden superarse.  Para manejar esta intensa y a veces desbordante emoción, hay que reconocerla, comprender cómo funciona y aprender a dirigirla, en vez de que ella nos dirija a nosotros o nosotras.

Cada ruptura tiene características diferentes, por las circunstancias en las que se produce, pero sobre todo por la psicología de las personas que viven la ruptura. No obstante hay algo que es común en todos los procesos para superar una ruptura, es lo que llamamos duelo emocional.

El duelo emocional es el proceso de adaptación necesario que debe pasar cualquier persona que ha experimentado una pérdida, para recuperar su equilibrio y su bienestar.  Se ha hablado mucho de las fases del duelo, también del duelo de una ruptura de pareja (negación, culpa, desesperanza, rabia y aceptación), pero conviene saber que este período tendrá una duración e intensidad diferentes en cada caso, que se producirán avances y retrocesos, sucederán las fases a veces de un modo no lineal o se mezclarán esas fases.

Lo importante, es tener la seguridad de que nuestra intervención es la que logrará que el duelo emocional sea lo menos doloroso, y que de él podamos obtener un aprendizaje útil para nuestra vida.

Es comprensible que en los momentos iniciales del duelo sea difícil ver algo positivo en esta vivencia, pero aprender a manejar las emociones y los pensamientos puede hacer que esta experiencia sea una oportunidad para nosotros, de aprender, de crecer y de ser personas más emocionalmente capaces.

EL TRATAMIENTO PARA SUPERAR UNA RUPTURA

Es fundamental que la persona comprenda qué está sucediendo en este proceso, cómo están funcionando sus emociones, pensamientos, sensaciones físicas, y cómo y por qué se está alterando su conducta.

Comprender estos cambios, es muy importante para sentirnos menos angustiados y angustiadas y recuperar poco a poco el equilibrio y el control.

La clave es entrenar nuestra forma de pensar y valorar correctamente tanto a la persona que hemos perdido como a nosotros mismos o nosotras mismas.  La autoestima es muy importante para superar una ruptura sentimental.

Se producen errores en el modo en el que valoramos a la persona que hemos perdido, idealizándola o negándola, pero sobre todo se produce un juicio hacia uno mismo o una misma en muchas ocasiones injusto y cruel que no nos ayuda a avanzar.

El psicólogo o psicóloga tiene como objetivo, guiar, enseñar y entrenar para que la persona avanece con fluidez y con el menor sufrimiento, pero aún más importante, para que consiga obtener un aprendizaje emocional al superar una ruptura, que le servirá para su vida futura, para decir cuando y cómo serán sus nuevas relaciones afectivas.

Una ruptura de pareja es uno de los eventos vitales que generan mayor impacto emocional.  Comprender y conocer este proceso es esencial para superarlo, avanzar y renovar la ilusión y la motivación perdida.

LAS FASES DEL DUELO:

  1. Impacto, negación, aislamiento, no aceptar:  En un primer momento es una fase de shock, donde sentimos un montón de emociones que nos desbordan.  Esta primera fase hace que nos asustemos y que nos centremos en las emociones y nos desborden.
  2. Confusión, dudas, contradicciones, ira:  Hay un segundo momento que pasas de una especie de montaña rusa, tienes sentimientos diferentes, por una parte crees que puedes con esta situación, pero por otra sientes que no lo vas a superar.
  3. Análisis, examen, tristeza:  Hay otra fase en donde le dedicamos muchos tiempo a revisar la relación.  Intentamos encontrar sentido a lo que ha pasado, nos hacemos preguntas, si lo podríamos haber hecho de otra manera.  Es un momento en el que le damos muchas vueltas a las cosas, y debemos ser cautelosos con esto.
  4. Aceptación, ilusión, normalidad, motivación:  Con el tiempo el dolor se va reduciendo.  Llegas a un momento de más calma, donde empieza a aparecer ilusión, miras al futuro de otra manera, y aunque en ocasiones te acuerdes de tu ex pareja, sientes que esa etapa ya ha pasado.
En conclusión, la ruptura es un proceso natural por el que todos debemos pasar en nuestra vida.  Pero también lo podemos ver como una oportunidad de crecimiento y de aprendizaje con esta experiencia. "Como lo vivamos depende de nosotros"

Estamos a disposición para cualquier duda o consulta que desees hacernos y si quieres saber acerca de otro tema de interés.

viernes, 3 de mayo de 2019

BULLYING

BULLYING


El acoso escolar es una realidad que sufren niños, niñas, adolescentes y jóvenes en todo el mundo.  Afecta su bienestar, su desempeño académico y el ejercicio de sus derechos y responsabilidades.

La violencia escolar se desarrolla en todos los escenarios de la escuela, pero es importante señalar que donde más se observa el bullying es dentro del salón de clases.

Sin embargo, atender las situaciones de acoso escolar en el ambiente educativo exige un esfuerzo coordinado y articulado de asignación de tiempo, recursos, tareas y responsabilidades de todas las personas de la comunidad educativa e instituciones responsables de la atención de la población infanto juvenil.  

Podemos decir que el acoso escolar o bullying es cualquier forma de maltrato que se da entre estudiantes de forma recurrente, a lo largo de un tiempo considerable y que les causa algún tipo de dolor a las víctimas.

El acoso escolar deteriora la convivencia y tiene consecuencias negativas en el bienestar, desarrollo y ejercicio de los derechos de todos y todas las niñas, niños y jóvenes.  Por esta razón, el acoso escolar nunca debe ser aceptado, minimizado ni ignorado.

¿Cuándo podemos decir que es bullying?

  1. El acoso ocurre de manera recurrente y por período considerable de tiempo. No es un episodio aislado ni dura un solo día.
  2. El o la víctima se siente afectado (a) negativamente, pero no logra defenderse de quienes acosan.
  3. Sucede en relación de pares o iguales, por ejemplo, entre estudiantes

¿Qué tipos de bullying existen?

  1. Acoso Verbal: agredir a través de sobrenombres, insultos, chismes o amenazas.
  2. Acoso Psicológico o emocional: agredir a través de burlas o humillaciones por lo que la persona acosada es o tiene.  Por ejemplo: la apariencia física, personalidad, orientación sexual, estatus económico, nacionalidad, enfermedad, discapacidad, religión.
  3. Acoso Físico: golpes, zancadillas, pellizcos, empujones, tirones de cabello, encerrar u obligar a entrar en algún sitio.  Dañar, destruir, esconder o tomar sin permiso las pertenencias ajenas.
  4. Acoso No Verbal: agredir a través de la exclusión, hacer gestos faciales o físicos ofensivos, miradas amenazantes o despectivas.
  5. Acoso Sexual: involucra comentarios, insinuaciones y amenazas con contenido sexual o exhibición explícita sexual entre pares.
  6. Acoso Cibernético: usar la tecnología para agredir con sobrenombres, insultos, chismes, amenazas, burlas o humillaciones; publicar o reenviar fotos o vídeos sin autorización, o "gustar" o compartir estas publicaciones, por ejemplo.
¿Cómo se que mi hijo es víctima de bullying?

Se pueden identificar algunas conductas para saber si tu hijo (a) es víctima de bullying:
  1. Dificultad de concentración en el salón de clases.
  2. Bajan la asistencia a clases o las notas.
  3. Se preocupan por el tiempo de recreo o tratan de evitarlo.
  4. se aíslan o evitan las actividades grupales.
  5. Repentinos cambios de conducta o de humor.
  6. Timidez, temor.
  7. Se autolastiman físicamente.
El papel del docente, director o directora, o de cualquier adulto que tenga a su cargo un grupo de niños, niñas o adolescentes, es decisivo a la hora de enfrentarse a una situación de acoso escolar.

Como docentes, deben conversar con sus alumnos sobre el acoso escolar, utilizando cuentos, cantos, películas u otros.  Por otra parte deben ser modelos de comportamiento mostrando siempre respeto hacía los estudiantes y colegas y no mostrando favoritismo. 

Tratar de identificar las señales de acoso antes que se conviertan en un conflicto mayor, siempre se debe escuchar a los alumnos cuando le hable de alguna situación de violencia, sin restarle importancia, se debe reaccionar y actuar.

Es importante saber que independientemente de cual sea su cargo dentro de la escuela, usted debe diferenciar si se trata de un caso de acoso escolar, o si es otro tipo de violencia.  Para cumplir este fin, usted debe acompañarse de otro adulto de confianza que le ayude y así poder brindarle la atención adecuada a ese niño, niña o adolescente, siempre teniendo en cuenta las personas que deben abarcar esta situación, sea docentes consejeros, directores o gabinetes Psicopedagógicos. 


jueves, 2 de mayo de 2019

EDUCACIÓN INICIAL

EDUCACIÓN INICIAL


La educación inicial no es la etapa para aprender a leer y escribir.  Los padres de familia y maestros deben saber que sus niños o niñas a esta edad, deben sentar las bases para que lo hagan en primaria.

Durante los primeros cinco años, el niño va moldeando su propia personalidad.  Por eso, el papel de los padres y de los maestros, en esta etapa, es fundamental para conseguir que nuestros hijos tengan autoestima, sean seguros de sí mismos, independientes y libres.

La autonomía es la capacidad que tienen los niños y niñas para actuar de su propia iniciativa.  Es decir es el niño el que va a decidir y el docente tiene que proporcionar los materiales adecuados y propios a su edad.

La primera infancia hasta los 5 años, es una etapa de juego, la cual debe ser la estrategia principal de la Educación Inicial y no se debe perder.

La educación inicial tiene un rol importante en la construcción de ciertas habilidades cognoscitivas y sociales.

Las funciones ejecutivas son críticas para el desarrollo escolar y social. Se trata de funciones que a su vez dan lugar a otras habilidades importantes como la capacidad de recordar la información necesaria para completar una tarea, filtrar distracciones, resistir impulsos inapropiados, sostener la atención, establecer metas, planificar cómo lograrlas y monitorear el resultado, y manejar las emociones propias y ajenas.

Estos procesos se producen lentamente desde la infancia hasta la adolescencia tardía. Existen diferentes actividades como el juego imaginativo, el juego reglado y la actividad física que ayudan a promoverlos, como se menciono anteriormente, el juego es una etapa esencial en la educación inicial.

Claro que es central el rol del docente en el lazo que ellos saben construir con los niños, brindándoles contención y haciendo que se sientan seguros y tranquilos.

Los niños sin la nutrición, la protección y la estimulación cognitiva y emocional necesaria evita que se desarrolle a plenitud y llegue a convertirse en un adulto feliz y con capacidades para cualquier área que se desempeñe.