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sábado, 9 de mayo de 2020

Niños desafiantes y desobedientes en esta cuarentena

Niños desafiantes y desobedientes ¿Qué podemos hacer?




Hay niños a los que les cuesta cumplir las normas, seguir órdenes y que, a menudo, desafían abiertamente a sus padres. Cuando les pedimos algo, la palabra que más escuchamos es “no”, “ahora voy”, “luego”. Tienen dificultades para tolerar la frustración, quieren salirse siempre con la suya, parece que se sienten cómodos en el conflicto, parece “que nos buscan” (y, a menudo, nos encuentran), en esta cuarentena algunos de estos comportamientos han surgido o evolucionado.

Y los papás nos preguntamos ¿Por qué mi hijo se comporta así? ¿Qué hago mal? ¿Cómo debo tratarle? Vamos a tratar de dar respuesta a estas preguntas.

¿Por qué se comporta así?

Puede haber muchas causas detrás del comportamiento desafiante y disruptivo de nuestro hijo. Por lo general, habrá más de una causa, ya que en psicología rara vez una única causa explica un comportamiento. Es posible que nuestro hijo tenga un temperamento difícil, un carácter fuerte, o que tenga unos rasgos de personalidad determinados que favorecen este tipo de comportamientos. Esto es algo con lo que el niño “nace”, son factores hereditarios.

Por otro lado, está el estilo educativo de los padres. Generalmente, detrás de estos problemas de conducta hay un estilo educativo parental demasiado permisivo. Papás a los que les cuesta hacer cumplir las normas, que tienen dificultades para manejar los retos y desafíos de los niños o que sucumben a menudo a las peticiones de los niños “por no oírles”. Los niños tienen una capacidad especial para llevar la perseverancia a su máxima expresión, y lo difícil es mantenernos firmes y ser más constantes aún que ellos.

Si hemos descartado que el niño necesite intervención psicológica, y consideramos que se trata más bien de un problema relacionado con su temperamento y nuestro estilo de crianza, es el momento de ver qué podemos hacer.




¿Qué estoy haciendo mal?

No se trata de buscar culpables, pero si de asumir responsabilidades. Como padres tenemos que ser conscientes de esa responsabilidad. Hay una parte que no depende de nosotros y que, cómo decíamos, puede estar relacionada con el carácter del niño o con circunstancias por las que atraviesa, pero hay otra parte que depende directamente de nosotros. De si conocemos bien a nuestro hijo, del tiempo y la dedicación que le brindamos, de nuestra capacidad para informarnos y “aprender” a educar a nuestros hijos. De nuestro estilo educativo y nuestra disponibilidad emocional.


¿Qué podemos hacer?

Empezar a educar desde que nacen. A veces escucho a los papás decir que no ponen límites a sus hijos, o no les dicen cómo deben comportarse, o no les enseñan normas básicas de educación, “porque son demasiado pequeños” (y no se están refiriendo a un niño de un año). Los niños están aprendiendo SIEMPRE. Son pequeñas esponjas con una capacidad grandísima de aprendizaje, de observación, de ensayo y error. Habrá muchas cosas que las aprenderán simplemente de vernos a nosotros. Otras irán aprendiéndolas a base de experimentar las consecuencias de sus actos. Otras por ensayo y error. Y muchas otras, porque nosotros se las enseñamos directamente.



Poner límites claros, normas claras

Y hacerlas cumplir. Hay muchas formas. No es necesario ni mucho menos estar todo el día castigando. Hay que saber motivar, hay que hacer entender las consecuencias de sus actos, también permitir que las experimenten, hay que ofrecer consecuencias positivas a su buen comportamiento, y hay que predicar con el ejemplo.

Ser consecuente, y perseverante

No vale castigar y levantar el castigo a la media hora. No vale permitir hoy una conducta, y mañana no. No vale educar según tenga yo el día ni según mi grado de cansancio.

Elegir las batallas

Pocas pero con paso firme. No tolerar lo intolerable. Y dejar pasar lo intrascendente. A veces nos enfadamos en cosas sin importancia “lávate los dientes”, ” no pongas los pies en el sofá”, pero permitimos insultos, agresiones y faltas de respeto.

Si ves que no sabes cómo hacerlo, pide ayuda

A veces los padres necesitan unas pocas sesiones de asesoramiento con un psicólogo para que les dé pautas. Otras veces es necesario también intervenir con el niño, pero no siempre. Ante la duda, consultar. También son muy importantes las escuelas de padres y los libros sobre educación.
“Cuando nace un niño, nacen un padre y una madre”. Y no, no traen manual de instrucciones. Así que tomemos nuestro tiempo en aprender a ser buenos padres y madres, porque es de las tareas más bonitas y, a la vez, más difíciles que vamos a hacer en nuestra vida.

sábado, 28 de marzo de 2020

PARTICIPACIÓN DE LOS PADRES EN LA EDUCACIÓN DE HOY



PARTICIPACIÓN DE LOS PADRES EN LA EDUCACIÓN DE HOY


Los desafíos de la cultura juvenil en la educación de hoy - Educación


La importancia que tiene la familia en el éxito académico de un estudiante ha sido comprobada por diversos estudios y se convierte hoy en un hecho irrefutable (Coleman, 1966; Gil, 2009; Rivera y Milicic, 2006; UNESCO, 2004; Vera, González y Hernández, 2014). Por lo mismo, la participación que tienen los padres en la escuela adquiere un papel fundamental para potenciar las capacidades de los niños y jóvenes e incidir en su éxito académico.

Tal como lo señala la UNESCO (2004), los primeros educadores de los niños son los padres y madres y por lo tanto, el espacio de aprendizaje por excelencia es el hogar, seguido del barrio, comuna y ciudad. La escuela viene a "continuar y fortalecer con su conocimiento especializado lo que la familia ha iniciado y continúa realizando" (UNESCO, 2004: 23).

La educación es un proceso que acompaña toda la vida, es "un proceso de aprendizaje permanente, que abarca las distintas etapas de la vida de las personas y que tiene como finalidad alcanzar su desarrollo espiritual, ético, moral, afectivo, intelectual, artístico y físico, mediante la transmisión y el cultivo de valores, conocimientos y destrezas".

Algunas recomendaciones para trabajar en casa:

1- Cuando estamos hablando de pequeños de enseñanza básica o media, hay que enfrentarse a muchos distractores en el entorno hogareño, por ejemplo: el primer error que en las casas es no tener un espacio habilitado para el estudio, porque ya damos por hecho que nos vamos a desenvolver en el hogar y que no hay necesidad de tener un escritorio o tener una repisa con nuestros materiales o un espacio libre de estímulos que puedan afectar nuestra concentración. 

En este sentido, la mejor recomendación para estudiar en la casa para todas las edades, desde una mirada psicopedagógica, es primero siempre priorizar el espacio, se recomienda algo tan simple como: apagar el televisor, la radio, celulares, evitar tener espacios con contaminación acústica o contaminación visual, cosas donde podamos evitar que el niño se nos distraiga.

2- Luego, el segundo punto sería para los padres hacer una preparación básica, hoy en día tenemos tanto acceso a internet, tenemos tantas redes sociales, pero nos olvidamos que el Ministerio de Educación tiene plataformas donde los padres tienen acceso a los contenidos que están viendo sus hijos en el colegio, debemos revisar y optar por todas las estrategias que se conozcan o investigar.

3- “Los chicos cuando están en la casa ven esto como que fueran vacaciones, pero no es así, mantener un horario de estudio, no necesariamente a la fuerza, es vital”.  No es necesario que se levanten a las 6:30 como en el colegio, pero que, si se respeten los horarios de sueño, que hagan horarios de actividades y fijar horas de estudio que no superen los 45 minutos, porque estaríamos saturando la capacidad de atención selectiva del niño.

Es importante hacer pausa donde se dé la instancia de recreación, es súper beneficioso, porque le quitamos la mentalidad de que está obligado a estar estudiando, porque  los niños ya tienen una concepción negativa del estudio, en la casa se le pueda dar el espacio para que vea televisión, para que escuche música, para que revise sus redes sociales, pero todo con una limitación al igual que las tareas.

4- Más allá de una evaluación, es muy importante hacerle entender al niño que las actividades que se están haciendo, es para que no pierda el ritmo de los estudios y no quede con un vacío,  también se analiza la importancia de salvaguardar la salud mental de los chicos y chicas, porque ahora están bombardeados de información por todas partes, “están predispuestos a la paranoia”, vale la pena sentarse con el estudiante como padres, como familia y conversar y que ellos se expresen sobre las inquietudes que tienen, las dudas y como los afecta a ellos el tema del coronavirus, cual es la necesidad o la base o justificación de una cuarentena y hacerles entender que si ellos se encuentran en sus casas por una cuarentena que es para prevenir el contagio.

Se les tiene que explicar que ellos no son parte de la población de riesgo directa, de que solamente se está evitando, que están siendo protegidos por sus padres, por sus familias, por su entorno, que es una situación pasajera que no se va a prolongar eternamente. Sin embargo, es vital no mentir, tampoco hay que cometer el error de decirle que esto se va a terminar mañana, porque eso está solamente potenciando sus niveles de ansiedad.

Licda. Yoliani Rojas
Psicóloga

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lunes, 16 de marzo de 2020

El Coronavirus y sus efectos psicológicos.

La expansión de un coronavirus hasta ahora desconocido para ciencia y causante de una neumonía que puede ser fatal ha desatado la preocupación, incluso la histeria, en todo el mundo.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró que la infección causada por este coronavirus ya puede definirse como una pandemia  y animó a todos los países a tomar las medidas apropiadas para prepararse a ello.  Sin embargo, esta definición no dice nada acerca de la gravedad de esta enfermedad y esta, en muchas ocasiones, tiene que ver con la percepción social que con las consecuencias clínicas.

Las estimaciones actuales de mortalidad asociada al nuevo coronavirus lo sitúan en un rango parecido al de otras infecciones respiratorias serias causadas por virus.  Igual que la gripe, afecta especialmente con otras patologías, con sistemas inmunitarios comprometidos o de avanzada edad.  Pero entonces, ¿por qué tenemos tanto miedo de este nuevo coronavirus cuando tenemos muchas más probabilidades de contraer la gripe? 

La mente, el aparato psíquico y el mundo interno de las personas reaccionan a la llegada de esta pandemia con mucha angustia porque se trata objetivamente y realmente de una situación angustiante y preocupante.

Entonces reaccionamos con miedo y preocupación y anormalmente con pánico.

La preocupación por COVID-19 no se ajusta exactamente a la factura del trastorno de ansiedad por enfermedad.  Las personas con tendencias tradicionalmente hipocondríacas generalmente tienen ansiedad generalizada por enfermedades y síntomas, en lugar de por una enfermedad particular.

Es completamente racional estar ansioso, porque no estamos seguros de cómo se desarrollará.

Aún así, hay una diferencia entre sentirse inquieto por un tema incierto y estar ansioso hasta el punto de que la preocupación dificulta el sueño y la vida diaria.

La sobrecarga de información falsa y la acumulación de preocupaciones tienen nefastas consecuencias en el bienestar físico y psicológico y pueden acelerar la mente a una velocidad aterradora.  En la era digital, esto está pasando con una intensidad nunca antes vista.

El resultado de la sobrecarga informativa es una velocidad espantosa y estéril de pensamientos, muchos pensamientos inútiles y una serie de consecuencias físicas y emocionales avasallantes.  ¿Por qué sufren consecuencias físicas a raíz de la ansiedad?

Cuando el cerebro está desgastado, estresado y sin reposición de energía, busca órganos de choque para alertarnos.

El miedo es el virus más grave que puede afectar a los seres humanos.  Hace que entremos en pánico y tomemos actitudes irracionales como discriminar a los demás, desarrollar una ansiedad grave y en algunos casos causar depresión y perder la habilidad para reinventar y responder inteligentemente en situaciones estresantes.

Debemos tomar todas las medidas recomendadas para la prevención y además, trabajar nuestras herramientas de gestión de emociones para prevenir que nuestra salud mental sea infectada por nuestros miedos, desesperaciones y ansiedades.

Lo más importante para combatir la ansiedad es la información.

Volver a la rutina es una de las recomendaciones especificas que han realizado para grandes y chicos, todo tipo de organismos especializados en psicología, con la Organización Mundial de la Salud al frente.

Además de tener un menú informativo sano e intentar normalizar la situación, debemos centrarnos en lo positivo, buscar apoyo afectivo en el entorno, evitar la estigmatización de las personas afectadas.

En resumen, se recomienda mantener la perspectiva y buscar ayuda en caso de necesitarla:

  1. Mantener las cosas en perspectiva: El hecho de que haya una gran cobertura de noticias sobre este tema no significa necesariamente que represente una amenaza para usted o su familia.
  2. Conocer los hechos: Es útil adoptar un enfoque más clínico y curioso a medida que se siguen los informes de noticias sobre el virus.
  3. Comunicarse con los más chicos: Discutir la cobertura de noticias del coronavirus con información honesta y apropiada para la edad.
  4. Mantenerse conectado: Mantener las redes sociales puede fomentar una sensación de normalidad y proporcionar valiosos medios para compartir sentimientos y aliviar el estrés.
  5. Buscar ayuda adicional: Las personas que sienten un nerviosismo abrumador, una tristeza persistente u otras reacciones prolongadas que afectan negativamente su desempeño laboral o sus relaciones interpersonales deben consultar con un profesional de salud mental capacitado y experimentado.


Licda. Yoliani Rojas
Psicóloga

viernes, 21 de febrero de 2020

INICIO DEL AÑO ESCOLAR

Compras de última hora, padres despiertos hasta tarde y niños sin ganas de ponerse el uniforme en la mañana, son algunos síntomas que pueden afectar la convivencia familiar.
Para algunos niños, volver al colegio después de casi tres meses de vacaciones es una rutina más a la que se adaptan fácilmente, casi sin ningún problema. Sin embargo, para otros la vuelta a clases se transforma en una tortura.
La idea es que los padres trasmitan a sus hijos que la vuelta a clases implica aprender en forma entretenida,  compartir, jugar con los compañeros, sentirse acompañado, es decir darle un sentido.
Recomendaciones:
– Carácter positivo:
Los padres tienen que tratar de no darle un carácter negativo al inicio del año, sino que hablar con ellos y hacerles saber que esto es parte de la vida habitual de una familia, y así como los adultos tienen que volver a trabajar, los más chicos deben volver a clases.
Es esencial que los padres tengan presente que el principal formador de los niños es la familia, por lo tanto que sientan agrado por los estudios depende gran parte de ellos.
La actitud positiva que tengan los padres frente al ingreso a clases es fundamental, esto deben mostrarlo no solo en ese ámbito, si no también en el de sus propios trabajos. Los niños y adolescentes absorben de nosotros la mirada frente a la vida, situaciones de cambio, etc. Si ellos también están ansiosos por los gastos, vuelta al trabajo, transmitirán esto a sus hijos.  
 
 Los  adultos debiéramos tener presente que  nuestra forma de relacionarnos, nuestra  conducta y actitud hacia el entorno constituye un acto de aprendizaje cotidiano, un  modelo  que nuestros hijos replican a su vez en las relaciones familiares, de amistad y en el colegio;  para educar  siempre es fundamental  observarnos en nuestro roles de padre y madre, de educadores para la vida,  más vale una acción honesta y coherente que mil palabras».
– Restablecer los horarios:
Para evitar que el regreso de vacaciones sea percibido por parte del niño como un cambio brusco de rutina, con una imposición violenta de acostarse temprano, es aconsejable  prepararlos gradualmente, ir por día adelantando  el horario de dormir hasta llegar a lo adecuado,  8:30pm- 9:00pm  como máximo,  de tal manera que  lograrán progresivamente adaptarse  a las levantadas temprano. Lo mismo debiera aplicarse con las restricciones a los juegos, al computador y la televisión. 
Restablecer los horarios de las comidas es también fundamental, un desayuno equilibrado  en lo posible tranquilo, con tiempo destinado a ello, sentado en una mesa  compartiendo con la familia, permite iniciar una jornada escolar con energía y entusiasmo. La colación de media mañana debiera ser saludable, atractiva y liviana, una fruta, un sándwich colorido y nutritivo o similar.
En general, lo más problemático es levantarse temprano, y en ese sentido es importante volver a la rutina por lo menos una semana antes. No es necesario que se levanten a las 7 de la mañana como si fueran a ir al colegio, pero sí que se empiecen a acostar más temprano y que el propio cuerpo del niño vaya regulando sus horas de sueño.
– Rayado de cancha:
Hay reglas y exigencias que un niño tiene que aceptar más allá de sus ganas. Una complicación actual de los padres es tratar de negociarlo todo, y esto no tiene que ser así.
Esto no quiere decir ser autoritario, sino hablar con los niños y dejarles muy claro que habrá hábitos y horarios para ver televisión, para estar en el computador y para estudiar. Y plantearles cuáles serán las exigencias y los límites para el año y cuáles son las cosas que necesariamente tienen que hacer todos los días, como ordenar su mochila y hacer sus tareas. El crear hábitos, que es tan importante, no es algo que esté dentro de las decisiones del niño, sino que es una responsabilidad que les compete completamente a los padres.
Todo esto es importante dialogarlo, de manera que el niño sepa que todas las libertades y los beneficios veraniegos son transitorios, que se trata de un período del año y que la vuelta a la normalidad implica adecuarse a la rutina de la casa.  A todos, niños y adultos, nos gustaría vivir constantemente en vacaciones. Pero la vida no es así, y por eso es importante irlo hablando con los niños de antemano.
Los padres y madres podemos ser también amigos y compañeros de juegos y aventuras de nuestros hijos, pero ante todo somos padre y madre que tenemos la misión de amar, proteger y educar a nuestros hijos; educar en la libertad al mismo tiempo que orientar y  preparar progresivamente  en lo que significa ser seres sociales, personas, que tienen derechos como también responsabilidades de acuerdo a su edad.
Muchas veces para los niños (especialmente los más pequeños) puede ser entretenido volver a clases, y en realidad los que se ven más agobiados son los padres, con la compra de los uniformes, los pagos, etc. La mayoría de la gente tiene buenos recuerdos de la compra de los útiles y luego marcarlos o elegir sus lápices. Y ése puede ser un bonito espacio para los niños con sus papás, donde los niños pueden prepararse e ir manifestando sus dudas o temores.
– Mi primer día:
Un caso especial son los niños que van a entrar por primera vez al colegio, donde el entusiasmo y el temor son otros. Las expectativas están mucho más teñidas de fantasías que de realidad, y en ese caso el camino es hablar mucho con el niño, acompañarlo y ayudarlo a entender. Es normal que necesite cierto proceso adaptativo que puede implicar ansiedad y angustia, y por eso hay que tolerarlo y contenerlo. Es importante llevarlos unos días antes y hacer el mismo recorrido que se hará con ellos, ojalá entrar al colegio para que se familiarice con el lugar y así poder disminuir los niveles de ansiedad.
Es importante destacar que la reacción  de ansiedad y temor de los padres ante el devenir de una conducta no esperable del hijo puede afectar al niño, somos los adultos los que a veces transmitimos la  inseguridad y el temor;  todo proceso nuevo y desconocido  es un desafío para cualquier persona especialmente para un niño que recién se asoma a un orden social distinto, el cual debe explorar gradualmente hasta sentirse familiarizado, seguro y protegido. El colegio será su segundo hogar.
– Chequeo Médico:
Es necesario realizar un chequeo médico a nuestros hijos para que no tengan problemas al comenzar el año. Y si nuestros hijos han tenido algún tipo de tratamiento médico, generalmente se retoman a principios de año y por eso es muy importante este control.
Es aconsejable un control de rutina anual  con el pediatra  para un chequeo  médico, quién  lo evaluará globalmente y definirá si requiere consultas con otros especialistas, oftalmólogos, otorrinos, neurólogos, psicólogos u otros.  En ocasiones alguna alteración que no ha sido detectada previamente la cual es corregible en forma simple y rápida,  puede constituir un factor que altera el aprendizaje o forma de relacionarse con su entorno, por ejemplo el uso de lentes ópticos.
La finalidad de estas  indicaciones es preparar a nuestros hijos  para que el año escolar constituya una fuente de aprendizaje de vida, explorando el mundo a través de nuevos conocimientos como también de la maravillosa  experiencia de ir construyendo lazos afectivos con sus compañeros y profesores.

Licda. Yoliani Rojas

jueves, 21 de noviembre de 2019

ESTIMULACIÓN TEMPRANA

La estimulación temprana o precoz, también conocida como atención temprana, es un grupo de técnicas, medios y actividades, con base científica, que se aplican en forma sistemática y secuencial para potenciar el desarrollo cognitivo, motriz, lenguaje, social y emocional de los niños durante su primera infancia (desde el nacimiento hasta los 6 años de edad).


  1. Cognitivo: Facilita al niño comprender, relacionar y adaptarse a situaciones nuevas, haciendo el uso del pensamiento y la interacción directa con los objetos y el mundo que le rodea.
  2. Motriz: Se relaciona con la habilidad para moverse y desplazarse; además de la coordinación entre lo que ve y lo que toca.
  3. Lenguaje: Se enfoca a las habilidades del niño para comunicarse, lo cual comprende las capacidades de comprensión, expresión y gestual.
  4. Social y Emocional: Esta área incluye las experiencias afectivas y la socialización del niño.
Esta técnica está dirigida tanto para niños con trastornos neuromotores, principalmente, como para menores sanos.  En los primeros, el objetivo es corregir trastornos reales o potenciales en su desarrollo, o bien, estimular capacidades compensadoras; mientras que en los segundos ayuda a desarrollar al máximo sus capacidades cognitivas, físicas, emocionales y sociales, así como evitar algún retraso o bloqueo por la adquisición de habilidades o estados no deseados debido a condiciones ambientales inadecuadas, además auxilia a los padres con eficacia y autonomía de cuidado y desarrollo del infante.

Otra característica de la estimulación temprana es que sus intervenciones son globales, ya que no solamente abordan al niño como individuo sino también involucran a la familia y a su entorno.

Consecuencias
La estimulación temprana sólo tiene repercusiones positivas tanto para el infante como para su familia.
  • Genera unión entre los padres y los hijos a través del juego y la diversión.
  • Previene o mejora posibles déficits del desarrollo del niño.
  • Ayuda a normalizar las pautas de vida del menor cuando éste sufre de algún problema neuromotor.
  • El niño aprende a responder ante personas, situaciones, objetivos, etc.; además, lo ayuda a que fije su atención y a que despierte su interés hacia los acontecimientos de la vida.
  • Brinda cimientos para facilitar el crecimiento armonioso y saludable, así como para el posterior aprendizaje y personalidad del niño.
Recomendaciones
  1. No forzar al niño para que ejecute ninguna actividad, ya que la estimulación debe ser una experiencia positiva.
  2. Jugar con el menor constantemente porque es la única forma que el niño aprende durante esta primera etapa y es la mejor manera de estimular a un niño.
  3. Antes de iniciar las actividades de estimulación, el niño debe estar descansado y alimentado para que esté realmente receptivo.

martes, 19 de noviembre de 2019

DISCALCULIA

El término discalculia se refiere a la dificultad en el aprendizaje de las matemáticas. Se trata de una discapacidad que es considerada una variación de la dislexia. Quien padece discalculia, por lo general, tiene un cociente intelectual normal o superior, pero manifiesta problemas con las matemáticas, señales y direcciones.

La discalculia se caracteriza por la presencia de dificultades:

  1. Amnésicas.
  2. Distancia y Tamaño.
  3. Esquema corporal
  4. Figura y longitud.
  5. Orientación espacial.
  6. Perceptivo-Visuales.
Con frecuencia, se utilizan los términos discalculia y acalculia como sinónimos, pero algunos investigadores en la materia se refieren a la acalculia como un trastorno del cálculo originado por una lesión cerebral en la adultez, a diferencia de la discalculia, que se debe a un deficiente aprendizaje en las matemáticas.

Sintomatología
  1. Dificultades frecuentes con los números, confusión de los signos +, -, / y, etcétera.
  2. Problemas con tablas de itinerarios, cálculo mental, señas y direcciones.
  3. Buena Capacidad en materias como ciencias y geometría, hasta que se requiere el uso de las matemáticas.
  4. Dificultad con los conceptos abstractos del tiempo y dirección.
  5. Incapacidad para realizar planificación financiera o presupuestos.
  6. Problemas para comprender y recordar conceptos, reglas, fórmulas y secuencias matemáticas.
  7. Dificultad para llevar la puntuación durante los juegos.
  8. Errores en las operaciones aritméticas.
  9. Razonamiento erróneo en la solución de problemas matemáticos.
  10. Dificultades para la realización de cálculo mental.
  11. Confusiones entre números por su forma (el 6 por el 9) o sonido semejante, (el seis por el siete).
  12. Inversiones numéricas (69 por 96 o 107 por 701).
  13. Errores en la seriación numérica, como la repetición de números.
Causas
  • La discalculia, al igual que la dislexia, puede ser causada por un déficit de percepción visual o problemas en cuanto a la orientación.
  • Predisposición genética.
  • Distintas anormalidades neurológicas, como asfixia perinatal.
  • Variables ambientales en la escuela.
  • También puede deberse porque existen otras funciones comprometidas como es el caso del trastorno por déficit de atención (TDA), en el cual hay deficiencias en el procesamiento lingüístico, la memoria de trabajo verbal o visoespacial y la función ejecutiva. 

Consecuencias
  • Deterioro de la autoestima del menor al tener un desempeño escolar deficiente.
  • Abandono escolar.
  • Discriminación de los pares.
Recomendaciones
  1. Lo más importante es el amor, la comprensión, la paciencia y tratar al niño con discalculia igual que cualquier otro.
  2. Dar ejemplos e intentar relacionar los problemas matemáticos a situaciones de la vida real.
  3. Darles tiempo suficiente a los niños para resolver problemas y operaciones matemáticas, dándoles estrategias cognitivas que les faciliten el cálculo mental y el razonamiento visual.
  4. Especialmente se aconseja a los maestros adaptar los aprendizajes a las capacidades del alumno tomando en consideración sus canales de percepción de la información.
  5. Proporcionar hojas de trabajo que no tengan amontonamiento visual.
  6. Que el menor lea problemas en voz alta para percatarse si comprendió bien lo que se le pide.
  7. Usar música o ritmos para ayudar al niño a la memorización.
En lo que refiere el tratamiento para un menor con discalculia, éste debe ser personal y de preferencia con un terapeuta calificado en la materia.  Sin embargo, tanto los maestros como los padres pueden ayudar de manera significativa a que el niño supere el problemas a través de ejercicios atractivos que predispongan al razonamiento, siempre de acuerdo al grado de afectación con las finalidad es que adquiera la destreza en el empleo de relaciones cuantitativas.

lunes, 18 de noviembre de 2019

DISLEXIA

la dislexia es una grave dificultad con la forma escrita del lenguaje, que es independiente de cualquier causa intelectual, cultural y emocional.  Se caracteriza porque las adquisiciones del individuo en el ámbito de la lectura, escritura y el deletreo, están muy por debajo del nivel esperado en función de su inteligencia y de su edad cronológica.  

Es un problema de índole cognitivo que afecta aquellas habilidades lingüísticas asociadas con la modalidad escrita, particularmente el paso de la codificación visual a la verbal, la memoria a corto plazo, la percepción de orden y la secuenciación.

Clasificación de la Dislexia

  1. Dislexia evolutiva
  2. Dislexia Madurativa
  3. Dislexia Adquirida.
Síntomas de la Dislexia

Etapa preescolar (3 a 6 años)
  • Historia familiar de problemas disléxicos (padres, hermanos u otros familiares).
  • Retraso en aprender a hablar con claridad.
  • Confusiones en la pronunciación de palabras que se asemejan por su fonética.
  • Falta de habilidad para recordar el nombre de series de cosas, por ejemplo: los colores.
  • Confusión en el vocabulario que tiene que ver con la orientación espacial.
  • Alternancia de días buenos o malos en el trabajo escolar, sin razón aparente.
  • Aptitud para la construcción de objetos y juguetes "técnicos" como juegos de bloques, lego, etc. (mayor habilidad manual que lingüística, que aparecerá típicamente en las pruebas de inteligencia).
  • Dificultad para aprender las rimas típicas del preescolar.
  • Dificultad con las palabras rimadas.
  • Dificultades con las secuencias.
  • Se presentan dislalias, omisión y confusión de fonemas: además, hay pobreza de vocabulario y expresión, así como poca comprensión, inversión de letras y números
Etapa de 6 a 9 años
  • Particular dificultad para leer y escribir.
  • Persistente tendencia a escribir los números en espejo o en dirección u orientación inadecuada.
  • Dificultad para distinguir la izquierda de la derecha.
  • Dificultad para aprender el alfabeto y las tablas de multiplicar; en general, para retener secuencias, como los días de la semana, los dedos de la mano, los meses del año.
  • Falta de atención y concentración.
  • Frustración, posible inicio de problemas de conducta.
Etapa de 9 a 12 años
  • Continuos errores en lectura, lagunas en comprensión lectora.
  • Forma extraña de escribir, por ejemplo, con omisiones de letras o alteraciones del orden de las mismas.
  • Desorganización en casa y en la escuela.
  • Dificultad para copiar cuidadosamente en la pizarra y en el cuaderno.
  • Dificultad para seguir instrucciones orales.
  • Aumento de la falta de autoconfianza e incremento de la frustración.
  • Problemas de comprensión del lenguaje oral e impreso.
  • Problemas conductuales: impulsividad, corto margen de atención e inmadurez.
Etapa de los 12 años
  • Tendencia a la escritura descuidada, desordenada, en ocasiones incomprensible.
  • Inconsistencias gramaticales y errores ortográficos; a veces, permanencia de las omisiones, alteraciones y adiciones de la etapa anterior.
  • Dificultad para planificar y narrar relatos y composiciones escritas en general.
  • Tendencia a confundir las instrucciones verbales y los números de teléfono.
  • Gran dificultad para el aprendizaje de lenguas extranjeras.
  • Baja autoestima.
  • Dificultad para la percepción del lenguaje; por ejemplo, en seguir instrucciones.
  • Baja comprensión lectora.
  • Aversión a la lectura y escritura.
Recomendaciones:

Es de vital importancia reconocer que cada niño sigue su propio ritmo en el desarrollo del lenguaje; sin embargo, la observación pueden ser una alerta de que algo no marcha bien al considerar algunos signos tales como:
  1. De los 0 a los 12 meses: silencioso y no balbucea en los primeros meses.
  2. Entre los 12 y 14 meses: no comprende órdenes sencillas (señalar con el dedo algo que se le nombra, negar con la cabeza, decir adiós con la mano); además, no desarrollo el habla espontánea.
  3. Dos años: no pronuncia palabra parecidas a las del lenguaje establecido.
  4. Tres años y medio: El habla no puede ser entendida por personas que no forman parte de su núcleo familiar.
Si se observa alguno de estos puntos es conveniente consultar al pediatra o especialista.

Es importante tener en cuenta que el vocabulario y desarrollo de conceptos continúa durante los años escolares.  Se les enseña a leer y escribir, y mientras maduran los alumnos, la compresión y el uso del lenguaje se hace más complejo.  Las destrezas para la comunicación están al centro de la experiencia educativa.

miércoles, 9 de octubre de 2019

NO HAY EXCUSA PARA LOS MALOS TRATOS EN LA FAMILIA.

Está claro que no hace falta que miremos muy lejos para saber que la violencia ha invadido nuestra sociedad.  De hecho, hay muchos casos por todo el mundo que nunca serán titulares mediáticos.

Hay familias que, en sus propios hogares, se ven desgarradas por una violencia sin sentido cuando muchas personas optan por ella como el medio principal de comunicarse entre sí.  Opción que tiene repercusiones grandes y muy destructivas para individuos de todas las edades, así como para sus familias.

El silencio prolonga el ciclo de la violencia doméstica y no conduce a cambiar la situación.  Todas las comunidades deben esforzarse por ayudar a las familias a detener los malos tratos y contribuir a crear ambientes más seguros para niños, adolescentes y adultos.

Por supuesto, es obvio que vivimos en la era de la violencia.  Nuestros sentidos están bombardeados por lo que transmiten las noticias, la música, la televisión y otros medios de comunicación.  Muchas personas son blancos de la violencia.

Las victimas que más conmueven nuestros corazones son las mujeres y los niños.  Es cierto que también hay hombres que sufren malos tratos y violencia, pero en cifras menores, lo que en parte puede deberse a que no lo denuncian en la misma medida.  Independientemente de quién sea la víctima, la violencia doméstica o familiar es incompatible con el plan de Dios para la familia.

IDENTIFICA SI EN TU RELACIÓN:


  1. tu pareja te insulta y reprocha
  2. te agrede física y/o emocionalmente sin poder controlarse.
  3. busca la reconciliación, dice arrepentirse, promete que va a cambiar, te llena de obsequios y se muestra muy complaciente.
  4. tiene celos de amistades, compañeros (as) de trabajo o familiares.
  5. ha insistido en saber con quién estabas.
  6. te ha hecho "escenitas"
  7. se ha quedado en silencio por enojo.
  8. te ha presionado para hacer dietas o ejercicios.
  9. te ha amenazado con suicidarse.
  10. te ha revisado tus pertenencias, tu diario o correo electrónico.
  11. te ha amenazado con dejarte.
  12. te ha tocado, besado o acariciado sin tu consentimiento.
  13. llama constantemente.
  14. registra el celular, cuentas de correo, redes sociales y conversaciones.
  15. controla la forma de vestir, horarios, actuar y amistades.
  16. ignorarte o responsabilizarte por su mal humor.
SI TU PAREJA PRESENTA ACTITUDES VIOLENTAS, ¡PRESTA ATENCIÓN! NO IGNORES O AGUANTES ESTÁS ACTITUDES.  AUNQUE SÓLO PASE OCASIONALMENTE Y TE PAREZCA QUE EL RESTO DEL TIEMPO TODO ESTÁ BIEN, LA VIOLENCIA ES UN FENÓMENO EN ESPIRAL; ES DECIR, LOS EPISODIOS VIOLENTOS SE VUELVEN CADA VEZ MÁS FRECUENTES E INTENSOS.  Y YA NO SON DE VEZ EN CUANDO.

EVITA JUSTIFICAR
algunos argumentos para justificar e ignorar que estás  en una relación violenta:

  • me cela porque me ama.
  • me llama a cada minuto es porque le importo.
  • quiere saber a dónde voy y con quién para cuidar de mi.
  • no permite que salga con mis amigos porque me quiere sólo para él.
  • autoriza o desautoriza como me visto porque cuida mi apariencia.
NO TE CONVIERTAS EN CÓMPLICE DE UNA SITUACIÓN QUE TE LASTIMA.

QUE HACER?

  1. contarle la situación a una persona de tu confianza y que te pueda ayudar (mamá, abuela, tía, amiga, prima, docente, orientadora, personal de salud).
  2. cuando salgas con él, avísale a una persona cercana a ti a dónde irán, con quién y a qué hora regresarás.
  3. lleva contigo teléfono celular, tarjeta telefónica, dinero e identificación.
  4. si la conducta violenta de él supera tu determinación de poner un alto, haz valer tus derechos, acude a la autoridad competente y denuncia los hechos.
  5. de ser necesario, pide ayuda a un profesional especializado en estos casos.
  6. aléjese siempre de los sitios donde pueda haber armas u objetos corto punzantes.
  7.  haga copia y guarde en un sitio seguro, documentos legales que considere importantes.
  8. si es posible haga copia de sus llaves de la casa, ropa para usted y sus hijos y algo de dinero, si los tiene guardados fuera de su hogar no tendrá que regresar cuando haya tenido que salir de emergencia.
  9. recuerde usted no está sola y que el personal de los centro de salud puede y debe ayudarla.

jueves, 19 de septiembre de 2019

Los niños y la tecnología: consejos para propiciar un ambiente tecnológico sano


Los juegos de barrio, montar en bicicleta y en patines por la cuadra, y todas aquellas actividades tan propias de la niñez que están en el imaginario de las generaciones que las vivieron, se ven hoy con mayor frecuencia reemplazadas por la televisión, las tabletas, los videojuegos, el Internet, los teléfonos móviles y otras tecnologías que disminuyen considerablemente la actividad motora en los niños, pero que, a su vez, les permite abrir una ventana al conocimiento en diversos temas. Este tema ha puesto en la agenda el debate sobre cómo deben los padres afrontar correctamente esta realidad inminente.
Estos son algunos consejos para el manejo de las pantallas con los hijos.
  • Ponga límites: Sus hijos necesitan y esperan tener límites, por lo que es fundamental fijarlos. Además hay que mantenerse al tanto sobre qué tipo de plataformas, videojuegos, páginas y aplicaciones visitan, con quiénes interactúan virtualmente y cuáles son sus comportamientos en la red.


  • Promueva las zonas libres de dispositivos tecnológicos: Restrinja el uso de cualquier tipo de tecnología a la hora de las comidas y demás encuentros familiares y sociales. Recargue los dispositivos de su hijo durante la noche y fuera de la habitación del niño, de esta manera evitará la tentación de usarlo cuando debe estar durmiendo.


  • Eduque a sus hijos sobre las reglas básicas de privacidad virtual y las personas malintencionadas que rondan por Internet: Aunque para algunos padres resulte difícil explicarles a los niños sobre los peligros que hay día a día en Internet, es importante que ellos sepan en detalle con qué se pueden encontrar en la red para que tengan claro los riesgos que conlleva la delincuencia cibernética. También es importante que se les inculque cómo ser una cibernauta responsable y consciente.


  • Descarte completamente a la tecnología como técnica pacificadora: No cometa el error de calmar las reacciones fuertes y los berrinches de sus hijos valiéndose de los dispositivos. Si bien estos pueden tranquilizarlos y distraerlos, deben considerarse como una de las últimas opciones, ya que lo adecuado es enseñarles cómo autocontrolarse, a crear diferentes actividades para controlar el aburrimiento, a resolver los conflictos a través del diálogo y a encontrar otras estrategias para canalizar las emociones.
El uso desmedido de medios electrónicos trae consigo considerables efectos negativos en la conducta, el rendimiento escolar y la salud de los niños y también puede disminuir el tiempo destinado a otras actividades importantes para un desarrollo normal.



miércoles, 4 de septiembre de 2019

¿QUE DEBE SABER UN NIÑO DE 4 AÑOS?

¿QUE DEBE SABER UN NIÑO DE 4 AÑOS?

Hace poco, en un foro sobre la educación de los hijos, leí una entrada de una madre preocupada porque sus hijos, de cuatro años y año y medio, no sabían lo suficiente. "¿Qué debe saber un niño de cuatro años?", preguntaba.

Las respuestas que leí me llamaron mucho la atención. Una madre indicaba una lista de todas las cosas que sabía su hijo. Contar hasta 100, los planetas, escribir su nombre y apellido, y así sucesivamente. Otras presumían de que sus hijos sabían muchas más cosas, incluso los de tres años. Algunas incluían enlaces a páginas con listas de lo que debe saber un niño a cada edad. Solo unas pocas decían que cada niño se desarrolla a su propio ritmo y que no hay que preocuparse.

Pensé que probablemente la respuesta de esas mujeres a una madre angustiada fuera añadirle más preocupación. Somos una cultura tan competitiva que hasta nuestros niños en edad preescolar se han convertido en trofeos de los que presumir. Pero atención!!! La infancia no debe ser una carrera que arroja por resultado niños ganadores y niños perdedores.

Alicia Bayer, una mujer norteamericana que se interesa por los temas de infancia y educación, hace una lista de aquellas cosas importantes que debe saber un niño/a de 4 años. Me pareció hermosa y la comparto:

1.Debe saber que lo quieren por completo, incondicionalmente y en todo momento.

2. Debe saber que está a salvo y además cómo mantenerse a salvo en lugares públicos, con otra gente y en distintas situaciones. Debe saber que tiene que fiarse de su instinto cuando conozca a alguien y que nunca tiene que hacer algo que no le parezca apropiado, se lo pida quien se lo pida. Debe conocer sus derechos y que su familia siempre lo va a apoyar.

3. Debe saber reír y utilizar su imaginación. Debe saber que nunca pasa nada por pintar el cielo de color naranja o dibujar gatos con seis patas.

4. Debe saber lo que le gusta y tener la seguridad de que se le va a dejar dedicarse a ello. Si no le apetece nada aprender los números, sus padres tienen que darse cuenta de que ya los aprenderá, casi sin querer, y dejar que en cambio se dedique a las naves espaciales, los dinosaurios, a dibujar o a jugar en el barro.

5. Debe saber que el mundo es mágico y él también. Debe saber que es fantástico, listo, creativo, compasivo y maravilloso. Debe saber que pasar el día al aire libre haciendo collares de flores, pasteles de barro y casitas de cuentos de hadas es tan importante como aprender los números. Mejor dicho, mucho más.

PERO MÁS IMPORTANTE ES LO QUE DEBEN SABER LOS PADRES:

1.Que cada niño aprende a andar, hablar, leer y hacer cálculos a su propio ritmo, y que eso no influye en absoluto en cómo de bien ande, hable, lea o haga cálculos después.

2. Que el factor que más influye en el buen rendimiento académico y las buenas notas en el futuro no son los manuales, ni las guarderías elegantes, ni los juguetes caros, sino que mamá o papá dediquen un rato cada día o cada noche (o ambos) a compartir momentos de juego, lectura, dibujos y risas con sus hijos.

3. Que ser el niño más listo o más estudioso de la clase nunca ha significado ser el más feliz. Estamos tan obsesionados por tratar de dar a nuestros hijos todas las "ventajas" que lo que les estamos dando son unas vidas tan pluriempleadas y llenas de tensión como las nuestras. Una de las mejores cosas que podemos ofrecer a nuestros hijos es una niñez sencilla y despreocupada.

4. Que nuestros niños merecen vivir rodeados de libros, naturaleza, utensilios artísticos y, lo más importante, libertad para explorarlos. La mayoría de nosotros podríamos deshacernos del 90% de los juguetes de nuestros hijos y no los echarían de menos, pero algunos son importantes: juguetes creativos como los LEGO y los de encastre, una buena cantidad de témperas y plastilinas, los instrumentos musicales, los disfraces, y libros y más libros. Necesitan libertad para explorar con estas y otras cosas, amasar pan y ponerlo todo perdido, usar pintura, plastilina y purpurina en la mesa de la cocina mientras hacemos la cena aunque lo salpiquen todo, tener un rincón en el jardín en que puedan arrancar la hierba y hacer un cajón de barro.

5. Que nuestros hijos necesitan tenernos más. Hemos aprendido tan bien eso de que necesitamos cuidar de nosotros mismos que algunos lo usamos como excusa para que otros cuiden de nuestros hijos. Claro que todos necesitamos tiempo para un baño tranquilo, ver a los amigos, un rato para despejar la cabeza y, de vez en cuando, algo de vida aparte de los hijos. Pero vivimos en una época en la que las revistas para padres recomiendan que tratemos de dedicar 10 minutos diarios a cada hijo y prever un sábado al mes dedicado a la familia. ¡Qué horror! Nuestros hijos necesitan la Nintendo, los ordenadores, las actividades extraescolares, las clases de ballet, fútbol e inglés mucho menos de lo que nos necesitan a NOSOTROS. Necesitan a unos padres que se sienten a escuchar su relato de lo que han hecho durante el día, unas madres que se sienten a hacer manualidades con ellos, padres y madres que les lean cuentos y hagan tonterías con ellos. Necesitan que demos paseos con ellos en las noches de primavera sin importarnos que el pequeñajo vaya a 150 metros por hora. Tienen derecho a ayudarnos a hacer la cena aunque tardemos el doble y trabajemos el doble. Tienen derecho a saber que para nosotros son una prioridad y que nos encanta verdaderamente estar con ellos.

Mucho para reflexionar como padres, educadores, o desde el lugar que nos toque en contacto con uno de los tesoros más preciosos: LA INFANCIA.