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viernes, 21 de febrero de 2020

INICIO DEL AÑO ESCOLAR

Compras de última hora, padres despiertos hasta tarde y niños sin ganas de ponerse el uniforme en la mañana, son algunos síntomas que pueden afectar la convivencia familiar.
Para algunos niños, volver al colegio después de casi tres meses de vacaciones es una rutina más a la que se adaptan fácilmente, casi sin ningún problema. Sin embargo, para otros la vuelta a clases se transforma en una tortura.
La idea es que los padres trasmitan a sus hijos que la vuelta a clases implica aprender en forma entretenida,  compartir, jugar con los compañeros, sentirse acompañado, es decir darle un sentido.
Recomendaciones:
– Carácter positivo:
Los padres tienen que tratar de no darle un carácter negativo al inicio del año, sino que hablar con ellos y hacerles saber que esto es parte de la vida habitual de una familia, y así como los adultos tienen que volver a trabajar, los más chicos deben volver a clases.
Es esencial que los padres tengan presente que el principal formador de los niños es la familia, por lo tanto que sientan agrado por los estudios depende gran parte de ellos.
La actitud positiva que tengan los padres frente al ingreso a clases es fundamental, esto deben mostrarlo no solo en ese ámbito, si no también en el de sus propios trabajos. Los niños y adolescentes absorben de nosotros la mirada frente a la vida, situaciones de cambio, etc. Si ellos también están ansiosos por los gastos, vuelta al trabajo, transmitirán esto a sus hijos.  
 
 Los  adultos debiéramos tener presente que  nuestra forma de relacionarnos, nuestra  conducta y actitud hacia el entorno constituye un acto de aprendizaje cotidiano, un  modelo  que nuestros hijos replican a su vez en las relaciones familiares, de amistad y en el colegio;  para educar  siempre es fundamental  observarnos en nuestro roles de padre y madre, de educadores para la vida,  más vale una acción honesta y coherente que mil palabras».
– Restablecer los horarios:
Para evitar que el regreso de vacaciones sea percibido por parte del niño como un cambio brusco de rutina, con una imposición violenta de acostarse temprano, es aconsejable  prepararlos gradualmente, ir por día adelantando  el horario de dormir hasta llegar a lo adecuado,  8:30pm- 9:00pm  como máximo,  de tal manera que  lograrán progresivamente adaptarse  a las levantadas temprano. Lo mismo debiera aplicarse con las restricciones a los juegos, al computador y la televisión. 
Restablecer los horarios de las comidas es también fundamental, un desayuno equilibrado  en lo posible tranquilo, con tiempo destinado a ello, sentado en una mesa  compartiendo con la familia, permite iniciar una jornada escolar con energía y entusiasmo. La colación de media mañana debiera ser saludable, atractiva y liviana, una fruta, un sándwich colorido y nutritivo o similar.
En general, lo más problemático es levantarse temprano, y en ese sentido es importante volver a la rutina por lo menos una semana antes. No es necesario que se levanten a las 7 de la mañana como si fueran a ir al colegio, pero sí que se empiecen a acostar más temprano y que el propio cuerpo del niño vaya regulando sus horas de sueño.
– Rayado de cancha:
Hay reglas y exigencias que un niño tiene que aceptar más allá de sus ganas. Una complicación actual de los padres es tratar de negociarlo todo, y esto no tiene que ser así.
Esto no quiere decir ser autoritario, sino hablar con los niños y dejarles muy claro que habrá hábitos y horarios para ver televisión, para estar en el computador y para estudiar. Y plantearles cuáles serán las exigencias y los límites para el año y cuáles son las cosas que necesariamente tienen que hacer todos los días, como ordenar su mochila y hacer sus tareas. El crear hábitos, que es tan importante, no es algo que esté dentro de las decisiones del niño, sino que es una responsabilidad que les compete completamente a los padres.
Todo esto es importante dialogarlo, de manera que el niño sepa que todas las libertades y los beneficios veraniegos son transitorios, que se trata de un período del año y que la vuelta a la normalidad implica adecuarse a la rutina de la casa.  A todos, niños y adultos, nos gustaría vivir constantemente en vacaciones. Pero la vida no es así, y por eso es importante irlo hablando con los niños de antemano.
Los padres y madres podemos ser también amigos y compañeros de juegos y aventuras de nuestros hijos, pero ante todo somos padre y madre que tenemos la misión de amar, proteger y educar a nuestros hijos; educar en la libertad al mismo tiempo que orientar y  preparar progresivamente  en lo que significa ser seres sociales, personas, que tienen derechos como también responsabilidades de acuerdo a su edad.
Muchas veces para los niños (especialmente los más pequeños) puede ser entretenido volver a clases, y en realidad los que se ven más agobiados son los padres, con la compra de los uniformes, los pagos, etc. La mayoría de la gente tiene buenos recuerdos de la compra de los útiles y luego marcarlos o elegir sus lápices. Y ése puede ser un bonito espacio para los niños con sus papás, donde los niños pueden prepararse e ir manifestando sus dudas o temores.
– Mi primer día:
Un caso especial son los niños que van a entrar por primera vez al colegio, donde el entusiasmo y el temor son otros. Las expectativas están mucho más teñidas de fantasías que de realidad, y en ese caso el camino es hablar mucho con el niño, acompañarlo y ayudarlo a entender. Es normal que necesite cierto proceso adaptativo que puede implicar ansiedad y angustia, y por eso hay que tolerarlo y contenerlo. Es importante llevarlos unos días antes y hacer el mismo recorrido que se hará con ellos, ojalá entrar al colegio para que se familiarice con el lugar y así poder disminuir los niveles de ansiedad.
Es importante destacar que la reacción  de ansiedad y temor de los padres ante el devenir de una conducta no esperable del hijo puede afectar al niño, somos los adultos los que a veces transmitimos la  inseguridad y el temor;  todo proceso nuevo y desconocido  es un desafío para cualquier persona especialmente para un niño que recién se asoma a un orden social distinto, el cual debe explorar gradualmente hasta sentirse familiarizado, seguro y protegido. El colegio será su segundo hogar.
– Chequeo Médico:
Es necesario realizar un chequeo médico a nuestros hijos para que no tengan problemas al comenzar el año. Y si nuestros hijos han tenido algún tipo de tratamiento médico, generalmente se retoman a principios de año y por eso es muy importante este control.
Es aconsejable un control de rutina anual  con el pediatra  para un chequeo  médico, quién  lo evaluará globalmente y definirá si requiere consultas con otros especialistas, oftalmólogos, otorrinos, neurólogos, psicólogos u otros.  En ocasiones alguna alteración que no ha sido detectada previamente la cual es corregible en forma simple y rápida,  puede constituir un factor que altera el aprendizaje o forma de relacionarse con su entorno, por ejemplo el uso de lentes ópticos.
La finalidad de estas  indicaciones es preparar a nuestros hijos  para que el año escolar constituya una fuente de aprendizaje de vida, explorando el mundo a través de nuevos conocimientos como también de la maravillosa  experiencia de ir construyendo lazos afectivos con sus compañeros y profesores.

Licda. Yoliani Rojas

viernes, 3 de enero de 2020

Niños Vacíos....realidad???

Hay una tragedia silenciosa que se está desarrollando hoy por hoy en nuestros hogares, y concierne a nuestras más preciosas joyas: nuestros hijos. ¡Nuestros hijos están en un estado emocional devastador! En los últimos 15 años, los investigadores nos han regalado estadísticas cada vez más alarmantes sobre un aumento agudo y constante de enfermedad mental infantil que ahora está alcanzando proporciones epidémicas:

Las estadísticas no mienten:

• 1 de cada 5 niños tiene problemas de salud mental
• Se ha notado un aumento del 43% en el TDAH
• Se ha notado un aumento del 37% en la depresión adolescente
• Se ha notado un aumento del 200% en la tasa de suicidios en niños de 10 a 14 años

¿Qué es lo que está pasando y qué estamos haciendo mal?

Los niños de hoy están siendo sobre-estimulados y sobre-regalados de objetos materiales, pero están privados de los fundamentos de una infancia sana, tales como:

• Padres emocionalmente disponibles
• Limites claramente definidos
• Responsabilidades
• Nutrición equilibrada y un sueño adecuado
• Movimiento en general pero especialmente al aire libre
• Juego creativo, interacción social, oportunidades de juego no estructurados y espacios para el aburrimiento

En cambio, estos últimos años se los ha llenado a los niños de:

• Padres distraídos digitalmente
• Padres indulgentes y permisivos que dejan que los niños "gobiernen el mundo" y sean quienes pongan las reglas
• Un sentido de derecho, de merecerlo todo sin ganárselo o ser responsable de obtenerlo
• Sueño inadecuado y nutrición desequilibrada
• Un estilo de vida sedentario
• Estimulación sin fin, niñeras tecnológicas, gratificación instantánea y ausencia de momentos aburridos

¿Qué hacer?

Si queremos que nuestros hijos sean individuos felices y saludables, tenemos que despertar y volver a lo básico. ¡Todavía es posible! Muchas familias ven mejoras inmediatas luego de semanas de implementar las siguientes recomendaciones:

• Establezca límites y recuerde que usted es el capitán del barco. Sus hijos se sentirán más seguros al saber que usted tiene el control del timón.
• Ofrezca a los niños un estilo de vida equilibrado lleno de lo que los niños NECESITAN, no sólo de lo que QUIEREN. No tenga miedo de decir "no" a sus hijos si lo que quieren no es lo que necesitan.
• Proporcione alimentos nutritivos y limite la comida chatarra.
• Pase por lo menos una hora al día al aire libre haciendo actividades como: ciclismo, caminata, pesca, observación de aves / insectos
• Disfrute de una cena familiar diaria sin teléfonos inteligentes o tecnología que los distraiga.
• Jueguen juegos de mesa como familia o si los niños son muy chiquitos para juegos de mesa, déjese llevar por sus intereses y permita que sean ellos quienes manden en el juego
• Involucre a sus hijos en alguna tarea o quehacer del hogar de acuerdo a su edad (doblar la ropa, ordenar los juguetes, colgar la ropa, desembalar los víveres, poner la mesa, dar de comer al perro etc.)
• Implemente una rutina de sueño consistente para asegurar que su hijo duerma lo suficiente. Los horarios serán aún más importantes para los niños de edad escolar.
• Enseñar responsabilidad e independencia. No los proteja en exceso contra toda frustración o toda equivocación. Equivocarse les ayudará a desarrollar resiliencia y aprenderán a superar los desafíos de la vida,
• No cargue la mochila de sus hijos, no lleve sus mochilas, no les lleve la tarea que se olvidaron, no les pele los plátanos ni les pele las naranjas si lo pueden hacer por sí solos (4-5 años). En vez de darles el pez, enséñeles a pescar.
• Enséñeles a esperar y a retrasar la gratificación.
• Proporcione oportunidades para el "aburrimiento", ya que el aburrimiento es el momento en que la creatividad despierta. No se sienta responsable de mantener siempre a los niños entretenidos.
• No use la tecnología como una cura para el aburrimiento, ni lo ofrezca al primer segundo de inactividad.
• Evite el uso de la tecnología durante las comidas, en automóviles, restaurantes, centros comerciales. Utilice estos momentos como oportunidades para socializar entrenando así a los cerebros a saber funcionar cuando estén en modo: "aburrimiento"
• Ayúdeles a crear un "frasco del aburrimiento" con ideas de actividades para cuando están aburridos.
• Esté emocionalmente disponible para conectarse con los niños y enseñarles auto-regulación y habilidades sociales:
• Apague los teléfonos por la noche cuando los niños tengan que ir a la cama para evitar la distracción digital.
• Conviértase en un regulador o entrenador emocional de sus hijos. Enséñeles a reconocer y a gestionar sus propias frustraciones e ira.
• Enséñeles a saludar, a tomar turnos, a compartir sin quedarse sin nada, a decir gracias y por favor, a reconocer el error y disculparse (no los obligue), sea modelo de todos esos valores que inculca.
• Conéctese emocionalmente - sonría, abrace, bese, cosquillee, lea, baile, salte, juegue o gatee con ellos.

Qué opinan?

martes, 19 de noviembre de 2019

DISCALCULIA

El término discalculia se refiere a la dificultad en el aprendizaje de las matemáticas. Se trata de una discapacidad que es considerada una variación de la dislexia. Quien padece discalculia, por lo general, tiene un cociente intelectual normal o superior, pero manifiesta problemas con las matemáticas, señales y direcciones.

La discalculia se caracteriza por la presencia de dificultades:

  1. Amnésicas.
  2. Distancia y Tamaño.
  3. Esquema corporal
  4. Figura y longitud.
  5. Orientación espacial.
  6. Perceptivo-Visuales.
Con frecuencia, se utilizan los términos discalculia y acalculia como sinónimos, pero algunos investigadores en la materia se refieren a la acalculia como un trastorno del cálculo originado por una lesión cerebral en la adultez, a diferencia de la discalculia, que se debe a un deficiente aprendizaje en las matemáticas.

Sintomatología
  1. Dificultades frecuentes con los números, confusión de los signos +, -, / y, etcétera.
  2. Problemas con tablas de itinerarios, cálculo mental, señas y direcciones.
  3. Buena Capacidad en materias como ciencias y geometría, hasta que se requiere el uso de las matemáticas.
  4. Dificultad con los conceptos abstractos del tiempo y dirección.
  5. Incapacidad para realizar planificación financiera o presupuestos.
  6. Problemas para comprender y recordar conceptos, reglas, fórmulas y secuencias matemáticas.
  7. Dificultad para llevar la puntuación durante los juegos.
  8. Errores en las operaciones aritméticas.
  9. Razonamiento erróneo en la solución de problemas matemáticos.
  10. Dificultades para la realización de cálculo mental.
  11. Confusiones entre números por su forma (el 6 por el 9) o sonido semejante, (el seis por el siete).
  12. Inversiones numéricas (69 por 96 o 107 por 701).
  13. Errores en la seriación numérica, como la repetición de números.
Causas
  • La discalculia, al igual que la dislexia, puede ser causada por un déficit de percepción visual o problemas en cuanto a la orientación.
  • Predisposición genética.
  • Distintas anormalidades neurológicas, como asfixia perinatal.
  • Variables ambientales en la escuela.
  • También puede deberse porque existen otras funciones comprometidas como es el caso del trastorno por déficit de atención (TDA), en el cual hay deficiencias en el procesamiento lingüístico, la memoria de trabajo verbal o visoespacial y la función ejecutiva. 

Consecuencias
  • Deterioro de la autoestima del menor al tener un desempeño escolar deficiente.
  • Abandono escolar.
  • Discriminación de los pares.
Recomendaciones
  1. Lo más importante es el amor, la comprensión, la paciencia y tratar al niño con discalculia igual que cualquier otro.
  2. Dar ejemplos e intentar relacionar los problemas matemáticos a situaciones de la vida real.
  3. Darles tiempo suficiente a los niños para resolver problemas y operaciones matemáticas, dándoles estrategias cognitivas que les faciliten el cálculo mental y el razonamiento visual.
  4. Especialmente se aconseja a los maestros adaptar los aprendizajes a las capacidades del alumno tomando en consideración sus canales de percepción de la información.
  5. Proporcionar hojas de trabajo que no tengan amontonamiento visual.
  6. Que el menor lea problemas en voz alta para percatarse si comprendió bien lo que se le pide.
  7. Usar música o ritmos para ayudar al niño a la memorización.
En lo que refiere el tratamiento para un menor con discalculia, éste debe ser personal y de preferencia con un terapeuta calificado en la materia.  Sin embargo, tanto los maestros como los padres pueden ayudar de manera significativa a que el niño supere el problemas a través de ejercicios atractivos que predispongan al razonamiento, siempre de acuerdo al grado de afectación con las finalidad es que adquiera la destreza en el empleo de relaciones cuantitativas.

lunes, 18 de noviembre de 2019

DISLEXIA

la dislexia es una grave dificultad con la forma escrita del lenguaje, que es independiente de cualquier causa intelectual, cultural y emocional.  Se caracteriza porque las adquisiciones del individuo en el ámbito de la lectura, escritura y el deletreo, están muy por debajo del nivel esperado en función de su inteligencia y de su edad cronológica.  

Es un problema de índole cognitivo que afecta aquellas habilidades lingüísticas asociadas con la modalidad escrita, particularmente el paso de la codificación visual a la verbal, la memoria a corto plazo, la percepción de orden y la secuenciación.

Clasificación de la Dislexia

  1. Dislexia evolutiva
  2. Dislexia Madurativa
  3. Dislexia Adquirida.
Síntomas de la Dislexia

Etapa preescolar (3 a 6 años)
  • Historia familiar de problemas disléxicos (padres, hermanos u otros familiares).
  • Retraso en aprender a hablar con claridad.
  • Confusiones en la pronunciación de palabras que se asemejan por su fonética.
  • Falta de habilidad para recordar el nombre de series de cosas, por ejemplo: los colores.
  • Confusión en el vocabulario que tiene que ver con la orientación espacial.
  • Alternancia de días buenos o malos en el trabajo escolar, sin razón aparente.
  • Aptitud para la construcción de objetos y juguetes "técnicos" como juegos de bloques, lego, etc. (mayor habilidad manual que lingüística, que aparecerá típicamente en las pruebas de inteligencia).
  • Dificultad para aprender las rimas típicas del preescolar.
  • Dificultad con las palabras rimadas.
  • Dificultades con las secuencias.
  • Se presentan dislalias, omisión y confusión de fonemas: además, hay pobreza de vocabulario y expresión, así como poca comprensión, inversión de letras y números
Etapa de 6 a 9 años
  • Particular dificultad para leer y escribir.
  • Persistente tendencia a escribir los números en espejo o en dirección u orientación inadecuada.
  • Dificultad para distinguir la izquierda de la derecha.
  • Dificultad para aprender el alfabeto y las tablas de multiplicar; en general, para retener secuencias, como los días de la semana, los dedos de la mano, los meses del año.
  • Falta de atención y concentración.
  • Frustración, posible inicio de problemas de conducta.
Etapa de 9 a 12 años
  • Continuos errores en lectura, lagunas en comprensión lectora.
  • Forma extraña de escribir, por ejemplo, con omisiones de letras o alteraciones del orden de las mismas.
  • Desorganización en casa y en la escuela.
  • Dificultad para copiar cuidadosamente en la pizarra y en el cuaderno.
  • Dificultad para seguir instrucciones orales.
  • Aumento de la falta de autoconfianza e incremento de la frustración.
  • Problemas de comprensión del lenguaje oral e impreso.
  • Problemas conductuales: impulsividad, corto margen de atención e inmadurez.
Etapa de los 12 años
  • Tendencia a la escritura descuidada, desordenada, en ocasiones incomprensible.
  • Inconsistencias gramaticales y errores ortográficos; a veces, permanencia de las omisiones, alteraciones y adiciones de la etapa anterior.
  • Dificultad para planificar y narrar relatos y composiciones escritas en general.
  • Tendencia a confundir las instrucciones verbales y los números de teléfono.
  • Gran dificultad para el aprendizaje de lenguas extranjeras.
  • Baja autoestima.
  • Dificultad para la percepción del lenguaje; por ejemplo, en seguir instrucciones.
  • Baja comprensión lectora.
  • Aversión a la lectura y escritura.
Recomendaciones:

Es de vital importancia reconocer que cada niño sigue su propio ritmo en el desarrollo del lenguaje; sin embargo, la observación pueden ser una alerta de que algo no marcha bien al considerar algunos signos tales como:
  1. De los 0 a los 12 meses: silencioso y no balbucea en los primeros meses.
  2. Entre los 12 y 14 meses: no comprende órdenes sencillas (señalar con el dedo algo que se le nombra, negar con la cabeza, decir adiós con la mano); además, no desarrollo el habla espontánea.
  3. Dos años: no pronuncia palabra parecidas a las del lenguaje establecido.
  4. Tres años y medio: El habla no puede ser entendida por personas que no forman parte de su núcleo familiar.
Si se observa alguno de estos puntos es conveniente consultar al pediatra o especialista.

Es importante tener en cuenta que el vocabulario y desarrollo de conceptos continúa durante los años escolares.  Se les enseña a leer y escribir, y mientras maduran los alumnos, la compresión y el uso del lenguaje se hace más complejo.  Las destrezas para la comunicación están al centro de la experiencia educativa.

jueves, 19 de septiembre de 2019

Los niños y la tecnología: consejos para propiciar un ambiente tecnológico sano


Los juegos de barrio, montar en bicicleta y en patines por la cuadra, y todas aquellas actividades tan propias de la niñez que están en el imaginario de las generaciones que las vivieron, se ven hoy con mayor frecuencia reemplazadas por la televisión, las tabletas, los videojuegos, el Internet, los teléfonos móviles y otras tecnologías que disminuyen considerablemente la actividad motora en los niños, pero que, a su vez, les permite abrir una ventana al conocimiento en diversos temas. Este tema ha puesto en la agenda el debate sobre cómo deben los padres afrontar correctamente esta realidad inminente.
Estos son algunos consejos para el manejo de las pantallas con los hijos.
  • Ponga límites: Sus hijos necesitan y esperan tener límites, por lo que es fundamental fijarlos. Además hay que mantenerse al tanto sobre qué tipo de plataformas, videojuegos, páginas y aplicaciones visitan, con quiénes interactúan virtualmente y cuáles son sus comportamientos en la red.


  • Promueva las zonas libres de dispositivos tecnológicos: Restrinja el uso de cualquier tipo de tecnología a la hora de las comidas y demás encuentros familiares y sociales. Recargue los dispositivos de su hijo durante la noche y fuera de la habitación del niño, de esta manera evitará la tentación de usarlo cuando debe estar durmiendo.


  • Eduque a sus hijos sobre las reglas básicas de privacidad virtual y las personas malintencionadas que rondan por Internet: Aunque para algunos padres resulte difícil explicarles a los niños sobre los peligros que hay día a día en Internet, es importante que ellos sepan en detalle con qué se pueden encontrar en la red para que tengan claro los riesgos que conlleva la delincuencia cibernética. También es importante que se les inculque cómo ser una cibernauta responsable y consciente.


  • Descarte completamente a la tecnología como técnica pacificadora: No cometa el error de calmar las reacciones fuertes y los berrinches de sus hijos valiéndose de los dispositivos. Si bien estos pueden tranquilizarlos y distraerlos, deben considerarse como una de las últimas opciones, ya que lo adecuado es enseñarles cómo autocontrolarse, a crear diferentes actividades para controlar el aburrimiento, a resolver los conflictos a través del diálogo y a encontrar otras estrategias para canalizar las emociones.
El uso desmedido de medios electrónicos trae consigo considerables efectos negativos en la conducta, el rendimiento escolar y la salud de los niños y también puede disminuir el tiempo destinado a otras actividades importantes para un desarrollo normal.



miércoles, 4 de septiembre de 2019

¿QUE DEBE SABER UN NIÑO DE 4 AÑOS?

¿QUE DEBE SABER UN NIÑO DE 4 AÑOS?

Hace poco, en un foro sobre la educación de los hijos, leí una entrada de una madre preocupada porque sus hijos, de cuatro años y año y medio, no sabían lo suficiente. "¿Qué debe saber un niño de cuatro años?", preguntaba.

Las respuestas que leí me llamaron mucho la atención. Una madre indicaba una lista de todas las cosas que sabía su hijo. Contar hasta 100, los planetas, escribir su nombre y apellido, y así sucesivamente. Otras presumían de que sus hijos sabían muchas más cosas, incluso los de tres años. Algunas incluían enlaces a páginas con listas de lo que debe saber un niño a cada edad. Solo unas pocas decían que cada niño se desarrolla a su propio ritmo y que no hay que preocuparse.

Pensé que probablemente la respuesta de esas mujeres a una madre angustiada fuera añadirle más preocupación. Somos una cultura tan competitiva que hasta nuestros niños en edad preescolar se han convertido en trofeos de los que presumir. Pero atención!!! La infancia no debe ser una carrera que arroja por resultado niños ganadores y niños perdedores.

Alicia Bayer, una mujer norteamericana que se interesa por los temas de infancia y educación, hace una lista de aquellas cosas importantes que debe saber un niño/a de 4 años. Me pareció hermosa y la comparto:

1.Debe saber que lo quieren por completo, incondicionalmente y en todo momento.

2. Debe saber que está a salvo y además cómo mantenerse a salvo en lugares públicos, con otra gente y en distintas situaciones. Debe saber que tiene que fiarse de su instinto cuando conozca a alguien y que nunca tiene que hacer algo que no le parezca apropiado, se lo pida quien se lo pida. Debe conocer sus derechos y que su familia siempre lo va a apoyar.

3. Debe saber reír y utilizar su imaginación. Debe saber que nunca pasa nada por pintar el cielo de color naranja o dibujar gatos con seis patas.

4. Debe saber lo que le gusta y tener la seguridad de que se le va a dejar dedicarse a ello. Si no le apetece nada aprender los números, sus padres tienen que darse cuenta de que ya los aprenderá, casi sin querer, y dejar que en cambio se dedique a las naves espaciales, los dinosaurios, a dibujar o a jugar en el barro.

5. Debe saber que el mundo es mágico y él también. Debe saber que es fantástico, listo, creativo, compasivo y maravilloso. Debe saber que pasar el día al aire libre haciendo collares de flores, pasteles de barro y casitas de cuentos de hadas es tan importante como aprender los números. Mejor dicho, mucho más.

PERO MÁS IMPORTANTE ES LO QUE DEBEN SABER LOS PADRES:

1.Que cada niño aprende a andar, hablar, leer y hacer cálculos a su propio ritmo, y que eso no influye en absoluto en cómo de bien ande, hable, lea o haga cálculos después.

2. Que el factor que más influye en el buen rendimiento académico y las buenas notas en el futuro no son los manuales, ni las guarderías elegantes, ni los juguetes caros, sino que mamá o papá dediquen un rato cada día o cada noche (o ambos) a compartir momentos de juego, lectura, dibujos y risas con sus hijos.

3. Que ser el niño más listo o más estudioso de la clase nunca ha significado ser el más feliz. Estamos tan obsesionados por tratar de dar a nuestros hijos todas las "ventajas" que lo que les estamos dando son unas vidas tan pluriempleadas y llenas de tensión como las nuestras. Una de las mejores cosas que podemos ofrecer a nuestros hijos es una niñez sencilla y despreocupada.

4. Que nuestros niños merecen vivir rodeados de libros, naturaleza, utensilios artísticos y, lo más importante, libertad para explorarlos. La mayoría de nosotros podríamos deshacernos del 90% de los juguetes de nuestros hijos y no los echarían de menos, pero algunos son importantes: juguetes creativos como los LEGO y los de encastre, una buena cantidad de témperas y plastilinas, los instrumentos musicales, los disfraces, y libros y más libros. Necesitan libertad para explorar con estas y otras cosas, amasar pan y ponerlo todo perdido, usar pintura, plastilina y purpurina en la mesa de la cocina mientras hacemos la cena aunque lo salpiquen todo, tener un rincón en el jardín en que puedan arrancar la hierba y hacer un cajón de barro.

5. Que nuestros hijos necesitan tenernos más. Hemos aprendido tan bien eso de que necesitamos cuidar de nosotros mismos que algunos lo usamos como excusa para que otros cuiden de nuestros hijos. Claro que todos necesitamos tiempo para un baño tranquilo, ver a los amigos, un rato para despejar la cabeza y, de vez en cuando, algo de vida aparte de los hijos. Pero vivimos en una época en la que las revistas para padres recomiendan que tratemos de dedicar 10 minutos diarios a cada hijo y prever un sábado al mes dedicado a la familia. ¡Qué horror! Nuestros hijos necesitan la Nintendo, los ordenadores, las actividades extraescolares, las clases de ballet, fútbol e inglés mucho menos de lo que nos necesitan a NOSOTROS. Necesitan a unos padres que se sienten a escuchar su relato de lo que han hecho durante el día, unas madres que se sienten a hacer manualidades con ellos, padres y madres que les lean cuentos y hagan tonterías con ellos. Necesitan que demos paseos con ellos en las noches de primavera sin importarnos que el pequeñajo vaya a 150 metros por hora. Tienen derecho a ayudarnos a hacer la cena aunque tardemos el doble y trabajemos el doble. Tienen derecho a saber que para nosotros son una prioridad y que nos encanta verdaderamente estar con ellos.

Mucho para reflexionar como padres, educadores, o desde el lugar que nos toque en contacto con uno de los tesoros más preciosos: LA INFANCIA.

miércoles, 14 de agosto de 2019

¿Por qué los niños no deben comenzar a leer y a escribir antes de los 6 años?


¿Por qué los niños no deben comenzar a leer y a escribir antes de los 6 años?

Cuando nuestros hijos comienzan el segundo ciclo Educación Infantil, lo más común a todo nuestro alrededor tanto padres amigos como familiares, es que cuando está ciclo ha terminado el niño sepa leer y escribir.

Con lo cual en muchas ocasiones convertimos la infantil en una pre primaria, es necesario que nuestros hijos aprendan a leer escribir antes de esa edad.

«La correcta armonía en la ejecución de los movimientos permitirá que las otras estructuras cerebrales, las que organizan lo emocional y lo mental, se vayan activando con buen equilibrio»  
Por tanto es fundamental que la evolución, coordinación y madurez se realice correctamente para que el aprendizaje de la lectura se realice con éxito.

Los requisitos madurativos necesarios para iniciar el proceso de aprender a leer, que según Jordi Catalán son los siguientes:

1. Tener una movilidad adecuada. Para aprender a leer es fundamental que el niño se pueda mover adecuadamente, que tenga buena coordinación de los movimientos.

2. Dominar y controlar los movimientos. Para que el aprendizaje de la lectura y la comprensión lectora se desarrollen con éxito es fundamental el dominio y control de los movimientos.

3. Poseer una organización visual correcta. En el proceso de aprendizaje de la lectura es fundamental poseer una buena visión, con buenos movimientos visuales y una buena coordinación del movimiento fino.

4. Adquirir un vocabulario rico y maduro. En el proceso de aprendizaje de la lectura también es importante que el niño adquiera un nivel adecuado de vocabulario y que sea capaz de expresar las ideas con claridad.

5. Desarrollar la capacidad de escucha.  Cuando estamos leyendo, nos estamos escuchando. Por esta razón es importante que el niño sea capaz de escucharse a sí mismo.

6. Desarrollar una lateralización adecuada. En el proceso de aprendizaje de la lectura también es importante tener una lateralidad bien definida.

7. Tener motivación. Para aprender a leer, también es fundamental la motivación, las ganas por aprender, por saber más.

8. Seguir un buen método de aprendizaje. El sistema de aprendizaje para aprender a leer tiene que ser el adecuado para la capacidad madurativa del niño.

Consecuencias de aprender a leer y escribir antes de tiempo:

Falta de motivación frente a la lectura y la escritura.

Aumento de las faltas de ortografía en un futuro cercano debido a un mal aprendizaje.

Rechazo y bloqueo frente al propio aprendizaje debido a que esté en su mayoría se realiza mediante lectura y escritura.

Desencadena un sentimiento fuerte de frustración.

Disminución de su autoestima
Sentimiento de inferioridad frente a sus compañeros.

Pérdida de interés por la lectura y la escritura en general.

Miedo y ansiedad.

Como resumen diremos que no hay edad concreta para empezar el proceso de lectura, lo ideal sería evaluar y diagnosticar el estado madurativo de cada uno de los niños con el fin de establecer un momento idóneo para desarrollar estos aprendizajes. 

Si bien en nuestro sistema educativo la masificación de las aulas y el trabajo que tienen los maestros es una tarea bastante complicada. Por lo cual debemos de apoyarnos en su criterio y apoyar su trabajo desde nuestra casa.

jueves, 13 de junio de 2019

TRASTORNOS DEL ESPECTRO AUTISTA

Para poder avanzar hacia una cultura escolar más inclusiva, que responda a la diversidad de necesidades educativas de todos y todas sus estudiantes, incluidos los que presentan discapacidad, se precisa, además de potenciar condiciones que favorecen los procesos educativos en la escuela común, identificar las barreras que existen en el propio sistema educativo para el aprendizaje y participación de todos y todas.

¿Qué son los trastornos del espectro autista?

El autismo fue descrito en 1943 por el Dr. Leo kanner, quien aplicó este término a un grupo de niños/as ensimismados y con severos problemas de índole social, de comportamiento y de comunicación, sin embargo, recién en 1980 fue considerado por primera vez como entidad nosológica independiente, con el nombre de Autismo Infantil.  Posteriormente, en 1987, se lo deja de denominar autismo infantil para nombrarlo como hoy día se conoce: Trastorno Autista.  Con este cambio de nombre se trata de eliminar la idea de que el autismo es una alteración exclusiva de la infancia y se encuadra en un nuevo grupo de trastornos de inicio infantil: los Trastornos Generalizados del Desarrollo.

Este tipo de trastornos (Trastorno Autista, Trastorno de Asperger, Síndrome de Rett, Trastorno Desintegrativo y Trastorno del Desarrollo no Especificado) se inician antes de los 3 años y afectan varias áreas del desarrollo, especialmente las relativas a las habilidades para la interacción social, las habilidades comunicativas y lingüísticas y las habilidades para el juego y el desarrollo de actividades e intereses y se presenta con un amplio espectro de gravedad.

Los primeros síntomas suelen ser pocos claros y es frecuente que provoquen, en los padres y familiares, sentimientos de intranquilidad y temor más que una actitud eficaz de búsqueda de ayuda profesional.

Es importante distinguir el autismo del déficit intelectual.  Hoy día existe acuerdo en cuanto a considerar que el déficit intelectual es una característica que no tiene por qué formar parte del diagnostico de los trastornos generalizados del desarrollo, siendo importante que, cuando esté presente, se diagnostique por separado.

EL AUTISMO EN UN SENTIDO ESTRICTO ES SÓLO UN CONJUNTO DE SÍNTOMAS QUE SE DEFINE POR LA CONDUCTA. NO ES UNA ENFERMEDAD.  PUEDE ESTAR ASOCIADO A MUY DIVERSOS TRASTORNOS NEUROBIOLÓGICOS Y A NIVELES INTELECTUALES MUY VARIADOS.

¿Qué indicadores nos permiten detectar la presencia de trastornos del Espectro Autista?

La importancia de la detección e intervención temprana de los niños o niñas con alteraciones del desarrollo, que se enmarcan dentro de un cuadro de espectro autista, es fundamental para alentar un pronóstico positivo de su evolución.  Para que esto ocurra es fundamental que padres, educadores y profesionales del área de salud, como pediatras y enfermeras, estén interiorizados sobre las señales que indiquen alguna alteración del desarrollo normal del niño o niña y lo refieran, lo más pronto posible a profesionales especializados en el área.

Las señales a las que se debe prestar atención, tienen relación con dificultades del niño en la adquisición de conductas o habilidades relacionadas con la socialización, la comunicación y desarrollo del lenguaje, de la flexibilidad mental, además del desarrollo de la cognición y motricidad.

En el período de 18 a 36 meses


  1. No se interesa por otros niños.
  2. No hace uso del juego simulado.
  3. Presenta juego poco imaginativo, repetitivo o rituales de ordenar en fila, de interesarse sólo por un juguete concreto.
  4. No utiliza el dedo índice para señalar.
  5. No trae objetos con la intención de mostrarlos.
  6. Da sensación de no querer compartir actividades.
  7. Tiende a no mirar a los ojos y cuando mira, su mirada tiende a ser corta y de reojo.
  8. En ocasiones parece sordo, aunque otras puede parecer especialmente sensible a ciertos sonidos.
  9. Presenta movimientos raros, como balanceo, poner los dedos en posiciones extrañas.

de 3 a 5 años


  1. Baja respuesta a las llamadas de los padres o adultos o a otros reclamos, aunque hay evidencia de que no hay sordera.
  2. Dificultades para establecer o mantener relaciones en las que se exija atención o acción conjunta.
  3. Escasa atención a lo que hacen otras personas, en general.
  4. Retraso en la aparición de lenguaje que no es sustituido por otro modo alternativo de comunicación.
  5. Dificultades para entender mensajes a través del habla.
  6. Inquietud más o menos acusada que se traduce en correteos o deambulaciones sin sentido que dificultan centrar la atención.
  7. Dificultades para soportar cambios dentro de la vida cotidiana.
  8. Alteraciones sensoriales reflejadas en la escasa tolerancia a determinados sonidos, olores, sabores y afectan a hábitos de la vida como alimentación y el vestido.
a partir de los 5 años

comprobar si los síntomas anteriormente descritos están presentes o lo han estado.  Para aquellos casos del espectro autista más leves habría que comprobar a partir de esta edad lo siguiente:

  1. Dificultades para compartir intereses o juegos con otros niños.
  2. Tendencia a la soledad, en recreos o situaciones similares o a abandonar rápidamente los juegos de otros niños por falta de habilidad para comprensión de su papel dentro del juego.
  3. Juegos o actividades que, aún siendo propias de su edad, llaman la atención, por ser muy persistentes, incluso obsesivas.
Hoy en día existe unanimidad en la conveniencia de alcanzar un diagnóstico tan precoz como sea posible para permitir abordajes terapéuticos en las mejores condiciones.  El gran problema de la prolongación de la conducta autista, que impide relacionarse, es su gran poder patógeno, ya que infiltra y limita todas las experiencias que permiten las adquisiciones (comunicacionales, motrices, cognitivas y afectivas) propias del desarrollo.

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lunes, 3 de junio de 2019

ETAPAS DE APRENDIZAJE EN NIÑOS DE 0 A 6 AÑOS

ETAPAS DE APRENDIZAJE EN NIÑOS DE 0 A 6 AÑOS

El aprendizaje en el niño va a ir variando según los años (o incluso meses) que tenga, adquiriendo habilidades tanto motoras como psicológicas para enfrentarse a su entorno, comprenderlo y saber cómo poder interactuar con él. Conocer las etapas del proceso de aprendizaje en niños es algo esencial si queremos conocer y mejorar los conocimientos que el pequeño va a poder adquirir, pudiendo ofrecerle todo lo que necesita para su correcto desarrollo. A continuación, tendrás clasificadas dichas etapas para que las conozcas y puedas actuar al respecto.

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De los 0 a los 6 meses

En los primeros meses de vida del menor, los cambios se van a notar sobre todo en el campo motor, aunque también consigue varios logros a nivel mental como podremos ver. Principalmente los tres meses después de su nacimiento, su actividad está muy condicionada y será totalmente dependiente de lo que consiga de sus padres. A pesar de que podrá cuando llegue el segundo o tercer mes tocar o ver ciertas cosas con curiosidad, no será hasta que pasen los 3 primeros meses cuando el niño empezará a aprender y a desarrollar sus habilidades . Es de 3 a 6 meses cuando el niño comprende que una acción que él realice va a suponer una reacción de su entorno, usando esto para pedir cosas, como por ejemplo que lo cojan en brazo, una sonrisa de sus padres o de una persona cercana u cualquier otra acción. Empezará a poder ponerse sentado, siempre con algo de ayuda y apoyo, aunque poco a poco logrará situarse el solo. Cercanos a los 6 meses empezará a balbucear intentando más que formar palabras, disfrutar del sonido que emite su boca.

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De los 6 a los 12 meses

Esta etapa de aprendizaje es una de las que más se avanza, ya que el pequeño empezara a moverse con más independencia, como por ejemplo para gatear, intentando por el camino explorar todo lo que es nuevo para él. Cuando ya está cercano al año es posible que consiga ponerse en pie o dar algún que otro paso.
Su proceso de exploración le llevará a que cada objeto que pueda agarrar con la mano, se lo lleve a la boca, esto lo hace sobre todo porque es con esta parte de su cuerpo con la que tiene más control y conocerá por sabores o texturas los objetos, siendo importante que los padres conozcan esto para evitar que los niños se lleven a la boca o ingieran productos u objetos que puedan ser peligrosos para su salud.
Respecto al habla, el bebé ya será capaz de decir sus primeras palabras, como por ejemplo papá o mamá y más adelante ciertos objetos o necesidades. Es aquí cuando comprende que cada objeto tiene un nombre y una utilidad, señalando aquellos que quiere coger o que necesita.

De los 12 a los 24 meses

Es cuando ha cumplido un año hasta los dos años cuando el niño va a empezar a andar libremente y con total soltura. Esto supone un gran logro para él, que le ayudará a explorar nuevos lugares, empezando a darse cuenta que es capaz de muchas más cosas de las que en primer lugar pensaba. Uno de los puntos negativos de esta etapa son los celos hacia otras personas o niños, debiéndose principalmente a un gran apego hacia sus padres y hacia todo lo que hacen ellos, pero también las rabietas por no conseguir aquello que quiere, siendo ideal que se vaya aprendiendo desde esta etapa a controlarlas para evitar malos comportamientos en el futuro.
En esta etapa del proceso de aprendizaje el niño va a comprender que existen normas y que se deben de cumplir, aunque intentará conocer donde se encuentran los límites de dichas normas.

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De los 2 a los 4 años

Esta etapa es una de las más sociales para el menor, ya que comenzará a relacionarse con otros niños, tanto en la escuela infantil como en el colegio, descubriendo que puede hablar con ellos y expresar sus sentimientos o aficiones. Este placer por el habla le hace que a veces no se les entiendan, ya que intentan verbalizar todo lo que van pensando aceleradamente, teniendo que tener en cuenta este punto para que todo lo que diga se le pueda escuchar.
Es una etapa muy importante ya que su desarrollo cognitivo estará muy sensible y todo lo que pueda captar de su entorno lo va a absorber como si una esponja se tratase, por lo que es interesante mostrarle todo tipo de estímulos para que vaya aprendiendo a placer y se vaya formando su personalidad acorde con los conocimientos que va adquiriendo. Aprenderá que existen los libros en los que disfrutará de sus historias, la pintura y otras ramas artísticas, poniéndolas a prueba.

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De los 4 a los 6 años

En esta etapa va a comenzar a desarrollar plenamente su personalidad, además de potenciar el aprendizaje de todas sus habilidades psicomotrices como del lenguaje, pudiendo desde bailar, correr con soltura, saltar, y mucho más. Es capaz de perfeccionar todo lo que hace, siendo una etapa perfecta para enseñarle a leer y escribir , pues captarán muy bien cualquier conocimiento que esté a su altura, gustándole los retos siempre que estén representados como un juego. Comenzará a hacer sus primeros amigos y adorará los juegos colectivos comprendiendo que existen unas normas que no debe de saltarse para poder disfrutar plenamente de lo que están haciendo.

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